miércoles, 4 de febrero de 2026


 Domingo 8 de febrero

Campaña contra el hambre MANOS UNIDAS 2026 - Declara la Guerra al hambre



 

Meditación Eucarística: Naranjas para el personal

Señor Jesús, aquí estamos ante Ti, presente y vivo en la Eucaristía, Pan partido para todos, Pan que no se da a medias, Pan que conoce el corazón humano. Tú no te entregas a medias. No dices: “Esto es suficiente”. Tú te das entero, sin calcular, sin reservarte nada, pensando en todos, hasta el extremo. Queremos en esta tarde comprender que hay más felicidad en dar que en recibir y que nuestra misión es hacer no solo lo correcto y lo suficiente sino buscar nuevas posibilidades y oportunidades para todos. Escuchemos esta bonita historia.

Naranjas para el personal: José trabajaba en una empresa desde hace dos años.
Siempre fue muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones. Llegaba puntual, y estaba orgulloso que en 2 años nunca recibió una amonestación. Cierto día, buscó al Gerente para hacerle un reclamo:

- Señor, trabajo en la empresa desde hace dos años con bastante esmero, y estoy contento con mi puesto, pero siento que he sido postergado. Mire, Fernando ingresó a un puesto igual al mío hace sólo 6 meses y ya ha sido promovido a Supervisor.

Mostrando preocupación le dice el Gerente:

- Mientras resolvemos esto, quisiera pedirte que me ayudes a resolver un problema. Quiero dar fruta al personal para postre en el almuerzo de hoy. En la tienda de la esquina venden fruta. Por favor, averigua si tienen naranjas.

José se esmeró en cumplir con el encargo, y en 5 minutos estaba de vuelta. Bueno José, ¿qué averiguaste?

- Señor, sí tienen naranjas para la venta.

- ¿Y cuánto cuestan?  ¡Ah!... No pregunté por eso.

- Ok, ¿pero viste si tenían suficientes naranjas para todo el personal? preguntaba serio el jefe.

- Tampoco pregunté por eso señor.

- ¿Hay alguna fruta que pueda sustituir la naranja?  No sé, señor, pero creo...

- Bueno, siéntate un momento, le dijo el gerente.

El Gerente tomó el teléfono, y mandó llamar a Fernando. Cuando se presentó, le dio las mismas instrucciones que le diera a José, y en 10 minutos estaba de vuelta. Cuando retornó, el Gerente pregunta: Bien, Fernando, ¿qué noticias me tienes? 

- Señor, tienen naranjas, lo suficiente para atender a todo el personal, o si prefiere también tienen plátano, papaya, melón y mango.

La naranja está a 1 euro el kilo, el plátano a 2€, el mango a 3€ el kilo, la papaya y el melón a 8€ el kilo. Me dicen que, si la compra es mucha, nos darán un descuento del 8%. He dejado apartada la naranja, pero si usted escoge otra fruta debo regresar para confirmar el pedido.

- Muchas gracias, Fernando, pero espera un momento... Se dirige a José, que aún seguía esperando estupefacto, y le dice:

- José, ¿qué me decías?

- Nada, señor, eso es todo, muchísimas gracias, con su permiso.

Hoy, en el silencio de tu presencia, escuchamos este pequeño cuento que parece hablar de naranjas, pero en realidad habla del corazón. José cumplía. Era correcto, responsable, puntual. Hacía lo que se le pedía…pero sólo eso. No miró más allá del encargo, no se detuvo a pensar en los demás, no se preguntó por las necesidades reales de toda la comunidad.

Fernando, en cambio, no hizo nada extraordinario: simplemente miró más lejos. Pensó en todos, anticipó posibilidades, ofreció soluciones, y dejó abiertas opciones.

Señor, cuántas veces nosotros solo cumplimos, obedecemos, hacemos lo mínimo, pero sin amor creativo, sin implicarnos de verdad, sin preguntarnos: “¿Qué más puedo hacer? ¿A quién más puedo servir?” Enséñanos, Señor, a no vivir una fe rutinaria, a no servir por costumbre, a no amar con medidas pequeñas. Que ante tu presencia aprendamos a mirar la vida como Tú la miras: con atención, con responsabilidad, con amor que se adelanta a las necesidades del otro. Que no seamos cristianos que “cumplen”, sino discípulos que se entregan. Que, al salir de aquí, cada tarea, cada servicio, cada decisión, la hagamos con el corazón lleno de Ti, como Pan partido para los demás. Amén.

sábado, 31 de enero de 2026


 


 

Mañana domingo 1 de febrero, en el Convento de las Madres Agustinas Recoletas, a las 17 horas, con motivo de la celebración el lunes de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, tendrá lugar una oración. 

 


 

ACCIÓN DE GRACIAS

PARA ENTENDER LAS BIENAVENTURANZAS

Cómo podrá alguien ayudar, si nunca ha necesitado un hombro amigo.

Cómo podrá alguien consolar, si nunca sus entrañas han temblado de dolor.

Cómo podrá alguien curar, si nunca se ha sentido herido.

Cómo podrá alguien ser compasivo, si nunca se ha visto abatido.

Cómo podrá alguien comprender, si nunca en su vida ha tenido el corazón roto.

Cómo podrá alguien ser misericordioso, si nunca se ha visto necesitado.

Cómo podrá alguien dar serenidad, si nunca se ha dejado turbar por el Espíritu.

Cómo podrá alguien alentar, si nunca se quebró por la amargura.

Cómo podrá alguien levantar a otros, si nunca se ha visto caído.

Cómo podrá alguien dar alegría, si nunca se acercó a los pozos negros de la vida.

Cómo podrá alguien ser tierno, si en su vida todo son convenios.

Cómo podrá alguien acompañar a otros, si su vida es un camino solitario.

Cómo podrá alguien compartirse, si en su vida todo lo tiene cubierto.

Cómo podrá alguien encontrar, si nunca ha estado perdido.

AMÉN