sábado, 8 de mayo de 2021






 Queridos hermanos la pandemia ha afectado y está afectando a nuestra sociedad y al mundo entero, también en Tierra Santa. Los cristianos de allí llevan dos años sin peregrinaciones, por tanto, sin su medio de sustento. Nos piden una ayuda. Hemos pedido unos llaveros en forma de cruz de madera de olivo, con el nombre de la parroquia y la de Jerusalén, que se venden a 5€. Y algunas figuras más que se pueden adquirir. También haremos una rifa con la imagen de S. José ya que estamos celebrando su año. La papeleta de participación será de 5€. Os animamos a colaborar. Todas las imágenes están expuestas en la vitrina de la entrada. Gracias por vuestra colaboración.


 DOMINGO 9 de mayo a las 11h

MISA SOLEMNE 

VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

El próximo fin de semana comienzan en nuestra Parroquia las primeras comuniones, 

los sábados y domingos a las 12h

 


2021 AÑO B TIEMPO DE PASCUA VI

VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS

 Jesús nos amó hasta el extremo y conoce nuestro egoísmo. No sabemos querernos. Las palabras que hoy pronuncia Jesús adquieren un tono solemne: Este es mi mandato: que os améis unos a otros como yo os he amado. Jesús no quiere que su estilo de amar se pierda entre los suyos.

Las primeras generaciones resumían así su vida: Pasó por todas partes haciendo el bien. Buscaba siempre el bien de las personas. Ayudaba a vivir. Su vida fue una Buena Noticia. No puede pasar de largo ante quien está sufriendo. Quien ama como Jesús vive aliviando el sufrimiento y secando lágrimas.

El evangelio de hoy es una de esas páginas en las que parece conservarse la esencia de la fe, las cosas decisivas de la fe: como el Padre me amó, así os he amado yo, permaneced en este amor. Dejémonos amar y amemos de la misma manera.

Amaos los unos a los otros, en la reciprocidad de dar y recibir. Porque amar puede ser suficiente para llenar una vida, pero amarnos siempre y a todos es suficiente para muchas vidas. Lo que distingue el amor cristiano es el como yo os he amado: lavando los pies de los suyos; no juzgando y cuando lo lastimas, te mira y te ama; buscando la última oveja con ternura. Jesús nos llama amigos y no siervos. Palabras dulces para el corazón. La amistad, algo que no se impone, no finge, no suplica; dos amigos son iguales. Es el encuentro de dos libertades.

Hoy celebramos la fiesta de la Virgen de los Desamparados, nuestra patrona. Hoy se nos invita a abrir las puertas de la casa de nuestro corazón a María, la Reina del Cielo. Al entrar María en el nuestro interior brilla, crece y cuaja el verdadero amor. En eso consiste el amor: en que amemos como Cristo nos amó. Ella nos ama como madre a todos y pide que la acerquemos a todos los que la puedan necesitar, los que necesitan su Amparo, los desamparados de la sociedad actual: los enfermos crónicos y terminales, los ancianos abandonados, por todos los afectados por consecuencias de la pandemia, incomprendidos y aislados...

Hoy se necesitan testigos humildes y bondadosos del amor misericordioso, el que mana del corazón de Jesús y de María, de la Virgen de los Desamparados. Testigos y actores de amor desinteresado que se practica en la vida diaria, sin vanagloria y grandilocuencia personal y social, del amor que transforma de verdad las estructuras injustas e insolidarias.

María es una riqueza, es una herencia preciosa para todo discípulo de Jesús. Llevarla dentro es llevar el amor de su hijo transformado, resucitado y que nos llama a que continuemos ese amor suyo para con toda la creación. Que María la madre de los Desamparados nos acompañe en nuestra vida y que acompañe los trabajos y esfuerzos de los hombres y mujeres de la mar.

 

viernes, 7 de mayo de 2021

jueves, 6 de mayo de 2021

miércoles, 5 de mayo de 2021