sábado, 27 de junio de 2026


 

ACCIÓN DE GRACIAS

TU CRUZ

Señor, sé que en la vida hay cruces “inevitables”, (ciertos momentos, climas y trabajos, ciertos encuentros, caracteres y silencios…), y hay que asumirlas.

Sé que hay cruces que te “endosan”, (en forma de calumnia, aislamiento y timo, de plagio y fracaso…) y uno, si puede, tiene que evitarlas y si no, debe asumirlas.

Sé que hay cruces que te “atrapan”, (la droga, el dinero, el poder, la fama, el juego, el placer, la pasión el éxito, el qué dirán…), y uno tiene que huir de este tipo de cruces.

Sé que hay cruces “de temporada”, (de cuaresma, de exámenes, de fin de vacaciones, de enfermedad, de encrucijadas, de decisiones,…), ¡lo mejor es mirarlas bien y no hacerlas más pesadas!

Se que hay cruces de “competición” porque queremos quedar bien, y trabajamos hasta la extenuación: nos esforzamos, aguantamos, sufrimos, rezamos, nos comprometemos, nos vaciamos, nos astillamos y hasta nos quemamos…

¡Hay que reírse de esas cruces!

Sé que hay cruces de “adorno”, tatuadas o y de metales preciosos, en el cuello, en el pecho, en los palacios y en los templos…), ¡las miro y sigo tu camino!

Yo solo quiero admirar y cargar con tu cruz, para que el otro no tenga cruz.

Con tu cruz de dos palos, uno que apunta al cielo y otro que sirve para recostar los brazos abiertos y cansados.

Con tu cruz liberadora, que me enseña a volar hacia Ti y a abrazar a todos los hermanos, acá en esta tierra.

Amén


 

2026 CICLO A

TIEMPO ORDINARIO XIII

 

Nos encontramos con un evangelio donde Jesús nos habla de lo que vale la pena vivir, lo que vale la pena morir, algo que vale más que nuestra propia vida. Todo el Evangelio está en la Cruz, pero todo el Evangelio está también en un vaso de agua fresca.

Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, quien ama a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí. Palabras difíciles, que suenan excesivas, que parecen chocar contra la fuerza de los afectos que son la primera felicidad de esta vida.

Pero la clave de las expresiones de Jesús está en la expresión amar más. Jesús no resta amores, sino que añade, apuesta por ellos, lo apuesta todo al amor. Amar más no equivale a una competición de sentimientos, sino que nos recuerda que, para crear un mundo nuevo, tal y como él lo sueña, se necesita una pasión al menos tan fuerte como la de los amores familiares, y el resultado obtenido no es una limitación, sino una potenciación.

El que no tome su cruz y me siga, no puede ser mi discípulo. ¿Acaso sueña Jesús con una interminable procesión humana clavada en una selva de patíbulos? ¿Sería el sufrimiento lo que alabaría a Dios? Qué imagen tan perversa. Él quiere discípulos maduros, libres y un poco enamorados, no una corte de seguidores llorosos y llagados. Cargar con la propia cruz no es dejarse matar, sino elegir un proyecto firme, el mismo que el de Jesús: amar primero, generosamente, sin calcular, con locura.

Las dos condiciones que Jesús impone a quien quiera seguirle, amar más y cargar con la cruz, se iluminan mutuamente. Llevar la cruz significa llevar el amor hasta el final, hasta la Pascua, porque quien haya perdido su vida por mi causa, la encontrará. Perder la vida no significa el martirio, sino gastarla como se gasta un tesoro: entregándola gota a gota. En realidad, solo poseemos aquello que hemos perdido por los demás.

De hecho, el verdadero drama para el ser humano no es morir, sino no tener nada ni a nadie por lo que merezca la pena arriesgar y poner en juego la propia vida. Y a nosotros, asustados ante la idea de tener una causa que valga más que nosotros mismos, Jesús nos añade una frase enorme: quien haya dado, aunque solo sea un vaso de agua fresca no perderá la recompensa. La cruz y el agua, dar toda la vida y un vaso de agua, ese casi nada que, sin embargo, contiene un toque del maestro de Nazaret: ¡fresca! ¡Tiene que ser agua fresca! Es decir, la mejor agua que tengas, agua cariñosa, hermosa, con el eco del corazón en su interior: Imaginaos una llamada a quien sufre, ceder el paso a quien tiene más dificultades, una sonrisa al primer desconocido de la mañana, un café suspendido... Dar: verbo de manos limpias y alegres como el agua fresca.

La Cruz y el vaso. Todo el Evangelio está en la Cruz, pero todo el Evangelio está también en un vaso de agua fresca. Algo que todos podemos ofrecer. Todos.

sábado, 20 de junio de 2026


 

MISA DE CAMPAÑA EN LA CALLE SAN PERE

Con motivo de la Festividad de S. Pedro y S. Pablo el próximo domingo día 28 de junio, a las 9 de la mañana, tendrá lugar la celebración de una misa de campaña en la Calle Sant Pere


 

ÓBOLO DE S. PEDRO

Con motivo de la Solemnidad de S. Pedro y S. Pablo, el próximo sábado 27 y el domingo 28, la colecta irá destinada al Óbolo de San Pedro.



 

MISA JUBILAR

El jueves día 25, a las 20 horas, Misa Jubilar de San Peregrin Laziosi, con imposición del Aceite de S. Peregrin

ADORACIÓN EUCARÍSTICA

Con motivo de la asamblea anual de los Siervos de María en Denia. El miércoles 24 de junio a las 19’15 h. durante la adoración eucarística pediremos al Señor por las vocaciones sacerdotales a la Orden de los Siervos de María

 

ACCIÓN DE GRACIAS

Otórgame ese valor que sólo la fe da:

Así, cuando tenga que decir un “sí”, no lo cambie cobardemente por el “no” o por el miedo al qué dirán.

La que nos hace brindar por un mundo mejor.

La que nos hace soñar con un corazón nuevo.

La que, huyendo del egoísmo personal, nos hace descubrir la grandeza de tu amor.

Infúndeme esa valentía que sólo tu Palabra transmite:

La que nos hace combativos en la lucha.

La que nos levanta el aparente fracaso.

La que es coraza frente al enemigo.

La que es arma y escudo frente al adversario.

Ofréceme esa bravura que me inspira tu presencia:

Para que nunca, en el combate, me sienta sólo ni desamparado.

Para que, ante las burlas, recuerde que, Tú, también fuiste ridiculizado.

Para que, ante las incomprensiones, no olvide que, Tú, también fuiste rechazado.

¡Sí; Señor! ¡Dame entereza en la lucha!

Para que nunca diga ¡basta!

Para que huya del derrotismo que todo lo asola.

Para que avance y nunca retroceda.

Para que ofrezca al Evangelio mi voz que anuncie y denuncie lo que en el mundo tantas veces se olvida:

Tú, tu amor, tu justicia, tu paz, tu Reino, tu voluntad y tu ternura.

Amen