ACCIÓN DE GRACIAS
CONTIGO EN EL DESIERTO, SEÑOR
Escucharé al silencio que habla y la
Palabra que resuena.
Me sentiré preparado para la misión para
así, ofrecerme hasta desgastarme contigo y por Ti.
¿Por qué vas a un desierto, Jesús?
¿Qué te brindan la arena y las montañas,
sin alimento ni nada con lo que sustentarte?
El desierto habla, cuando el mundo calla,
hace al cuerpo y a la fe, fuertes y resistentes, ante tantas cosas que los
debilitan.
Llévame contigo al desierto, Señor, porque
sin necesidad de estar en la aridez de esa tierra desértica, también aquí y
ahora soy tentado.
Contigo en el desierto, Señor, seré fiel
hasta el final, me prepararé a la dureza de la cruz, saldré victorioso frente
al mal.
Romperé con aquella tentación que me
persigue como si fuera mí misma sombra.
Dame, Señor, valor para triunfar sobre
ellas.
Concédeme, la valentía necesaria para
demostrarte mi fidelidad y mí entrega.
Quiero estar contigo en el desierto: con
Dios, fortaleza; con Dios, salvación; con Dios, poderoso; con Dios, santo; con
Dios, único.
Amén.

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