domingo, 3 de junio de 2018



CORPUS CHRISTI –
CUSTODIA PARA LLEVARTE EN NUESTRO CORAZÓN
Jesús mandó a sus discípulos a la ciudad para preparar la cena de Pascua. Mientras comían,  Jesús tomó pan y bendiciéndolo lo partió diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo. Después tomó el cáliz y dando gracias les dijo: Esta es mi sangre…
ENTRA EN TU INTERIOR
Cristo por amor se ha quedado entre nosotros hecho Palabra y Sacramento, misterio y presencia, Pan partido y compartido, sangre derramada por cada uno de nosotros. Celebrar la eucaristía es comprometerse con los demás, ser pan para el hermano, recibir el pan para compartirlo en entrega. Comulgar con Cristo es ser custodia de llevarlo en nuestro corazón, de compartir, es comulgar con todos nuestros hermanos que sufren, ya que se entrega a cada uno de nosotros, no individualmente, en un gesto de su supremo Amor por ti, por mí,  por cada uno. Tu partiste y repartiste tu pan – cuerpo- y vino - tu sangre – signos de vida justo en la víspera de tu muerte, ojala cada vez que comulguemos renovemos nuestra decisión de seguir partiendo y repartiendo como tú, en la vida diaria nuestro pan, nuestro esfuerzo diario  y nuestra entrega, porque ese es el sentido profundo de la Eucaristía hacerte presente en medio de nosotros y experimentarte en nuestra vida. Ahí radica ser custodia tuya.


domingo, 27 de mayo de 2018


EL PRÓXIMO DOMINGO
 DÍA 3 DE JUNIO 
SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI
PROCESIÓN A LAS 20'30h.

SANTÍSIMA TRINIDAD -  DIOS COMUNIDAD DE AMOR
Los once discípulos se fueron a Galilea, subieron al monte y Jesús se les acercó y les dijo: Id y haced discípulos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo… Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo
ENTRA EN TU INTERIOR
De nuevo en Galilea Jesús resucitado recuerda que toda comunidad se basa en la comunión, en el compartir, en el proyecto común de salir de falsas comodidades y anunciar la Buena noticia. Cuando recibimos y/o experimentamos un gran acontecimiento, tenemos el instinto natural de contar, de compartirlo con los demás y así hacerles partícipes. Este es el encargo que Jesús hace a los once discípulos, que compartan la Buena Noticia en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu. ¿Acaso no es una invitación a cada uno de nosotros para compartir esta tarea? Será esta una buena oportunidad para repasar nuestra vida, nuestra vivencia de la experiencia del Dios que inunda nuestro corazón. Un Dios no pensado sino un Dios experimentado y vivido para poder transmitirlo.  Pero no nos deja solos en el encargo nos hace saber que Él está con nosotros todos los días.
Este domingo celebramos la Stma.Trinidad, el misterio de la Trinidad. Si consideramos misterio como aquello que resulta inaccesible a la explicación  del entendimiento, podríamos afirmar que la vida misma es un misterio, pues acaso ¿Dónde no hay misterio?. Por otra parte nos puede dar la impresión que el misterio de la Trinidad es una cuestión exclusiva de los teólogos.
¿Acaso Dios nos resulta un misterio? ¿ Acaso lo experimentamos como un enigma? Nada más lejos de la realidad, no es inaccesible, sino familiar, comunidad de amor, ¿acaso es inaccesible un Padre que es todo Amor incondicional para cada uno de nosotros sus hijos?

sábado, 19 de mayo de 2018


PENTECOSTES


PENTECOSTÉS - CON LA FUERZA DE TU ESPIRITU
Reunidos los discípulos, cerrados en la casa y con miedo, se les presentó el Señor y les dijo: Paz a vosotros … Y añadió: Como mi Padre me envió así os envío yo. Recibid el Espíritu Santo
ENTRA EN TU INTERIOR
Dios nunca nos deja solos, su Espíritu viene a nosotros, habita en nosotros, en nuestro corazón. Tal vez este año sea el año de experimentar la festividad de Pentecostés de manera más consciente, más abierta a la llegada de su Espíritu, abiertos a su llegada y para ello solo necesitaremos mantener nuestro corazón abierto a la acogida, abierto por que queremos sentirlo lleno de su luz, abierto para que habite y anide nuestra alma – dulce huésped del Alma - , para así quedar inundados de la fuerza , guiados por su fuerza, con la fuerza del Amor, de la Alegría de sentirnos sus hijos, enriquecidos con la Paciencia, con la Bondad...,  y así acogidos, acompañados por su fuerza, con sus dones, seamos capaces  de transmitir en nuestro caminar, con nuestros actos toda la riqueza de su aliento, allá donde nos envíe.
El Espíritu no tiene rostro, pero nos hace sentir el rostro de Cristo, no tiene palabra, pero nos hace sentir la Palabra, es presencia amorosa, que viene del Amor, es presencia sentida y compartida individual y en comunidad, es soplo que  viene del corazón de Dios e invade nuestro corazón, soplo de vida, que da sentido a la vida, fuerza que transmite vida verdadera. Que tu Luz brille en nuestro interior y tu Presencia nos acompañe siempre para acogerla e irradiarla.