domingo, 18 de junio de 2023


 

Señor Dios, dueño del tiempo y de la eternidad, 

Tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.

Gracias por la vida y por el amor,

por las flores, por el aire y por el sol;

por la alegría y por el dolor; 

por lo que fue posible y por lo que no. 

Te ofrezco todo lo que hice:

el trabajo que pude realizar,

las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.

Más también, Señor, hoy te quiero pedir perdón. 

Perdón por el tiempo perdido,

por el dinero mal gastado, 

por la palabra dura e inútil

y el amor desperdiciado. 

Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,

perdón por vivir sin entusiasmo.

Hoy te pido la paz y la alegría,

la fortaleza y la prudencia,

la lucidez y la sabiduría.

Quiero vivir cada día con optimismo y bondad,

llevando a todas partes un corazón

lleno de comprensión, de amor y de paz. Amén

 

sábado, 17 de junio de 2023


 

DOMINGO 25 de Junio en la misa de las 11 horas

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS MATRIMONIALES.

Todos los matrimonios que quieran renovar sus votos matrimoniales, pasen por la sacristía a inscribirse.

Los que a lo largo de este año celebran sus bodas de plata o las bodas de oro, informen en sacristía, para tenerlos presentes para la organización.

 


 


Esta semana los frailes estarán fuera por el Capitulo provincial, así pues se suspenden las misas de las 8 h de la mañana del martes al viernes ambos inclusive.

La misa de la tarde de las 20h se celebrará con normalidad.

Quedará también suspendida la adoración eucarística y el despacho parroquial durante esta semana.


 

2023 AÑO A TIEMPO ORDINARIO XI

Fiesta de la parroquia

Se presentan, con cierta solemnidad, los nombres de los doce apóstoles. Doce fueron los hijos de Jacob y las tribus de Israel. El número 12 es un símbolo, una forma de hablar del nuevo Pueblo de Dios y de la elección divina. Pero es importante no quedarse solo con los privilegios. La otra cara de la moneda, inseparable, es la misión. Elegidos para servir y no para ser servidos.

"Jesús, al ver a la multitud, sintió compasión de ella". Esta reacción de Jesús es lo más importante del Evangelio. El Maestro siente dolor por el dolor del mundo. Jesús es la compasión, el llanto de Dios hecho carne. Llorar es amar con los ojos (decía un teólogo). "La mies es abundante...". Lo que sus ojos miran son rebaños de ovejas extenuadas porque no tienen pastor. Su respuesta es llamar a los doce y se lo confía: han de preservar, custodiar, guardar la compasión, que no es sentimentalismo. Guardarla y sembrarla en el mundo, a través de seis acciones: predicar, curar, resucitar, sanar, liberar y dar. La misión es doble: predicar y curar la vida, o al menos cuidarla. Proclamar que Dios es así, cuida y cura. Dios está cerca de ti, con amor. Dios salva a través de las personas (R. Guardini).

"Rogad al Dueño de la mies que envíe obreros”: Esos somos nosotros, no solamente los curas y religiosos, sino todos estamos llamados a anunciar la bondad de Dios y ayudar al hermano que más sufre. El Señor nos envía. La compasión de Dios rompe el esquema bueno/malo, lo merezca o no. Gratis lo habéis recibido, dadlo gratis.

Esta es la belleza de Dios: Él no espera ser amado, mientras ama; no espera ser correspondido, mientras da. Jesús es la historia de este Dios sin precedentes, la pasión de la compasión, el anuncio de que sólo el amor incondicional puede generar amantes incondicionales.

San Antonio predicaba que el reino de Dios no es solo una salvación después de la muerte. Es una irrupción de gracia y de vida ya en nuestra existencia actual. Hoy más que nunca deberíamos seguir su ejemplo de poner nueva vida en la sociedad.

En este mundo donde el cansancio de la vida y el aburrimiento se apoderan de muchos. Donde hay hombres y mujeres que viven perdidos, sin poder encontrar un sentido a su vida. Hay personas que viven corriendo, sumergidas en una nerviosa e intensa actividad, vaciándose por dentro, sin saber exactamente lo que quieren. Nuestro patrón nos propone volver a reír y disfrutar de la vida, enfrentarse a cada día con alegría. Solo hay un camino: aprender a amar. Y aprender de nuevo cosas que exige el amor y que no están muy de moda: sencillez, acogida, amistad, solidaridad, atención gratuita al otro, fidelidad. Entre nosotros sigue faltando amor. Alguien lo tiene que despertar. A los hombres de hoy no los va a salvar ni el confort ni la electrónica, sino el amor. Si en nosotros hay capacidad de amar, la tenemos que contagiar. Se nos ha dado gratis y gratis lo tenemos que regalar de muchas maneras a quienes encontremos en nuestro camino.

miércoles, 14 de junio de 2023


 

2023 JUNIO MEDITACIÓN EUCARISTICA: 

EL DOMADOR DE FIERAS

Aquí estamos Señor Jesús para descansar y tomar fuerzas para nuestra lucha diaria. Necesitamos estos momentos de recomponer y de autocontrol para que nuestra vida pueda ser una permanente propuesta de bienestar para todos los que nos rodean. Escuchemos esta bonita y profunda historia.

El domador de fieras

Un viejo ermitaño, una de esas personas que por amor a Dios se retiran a la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para dedicarse a la oración y a la penitencia, se quejaba a menudo de que tenía demasiado trabajo.

Un día una de las personas que le visitó, le preguntó:

- ¿Cómo es posible que tenga tanto trabajo si está solo en medio de la nada?

El ermitaño contestó:

- Tengo que adiestrar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y domar un león.

El visitante miró alrededor esperando ver algunos animales, pero no vio a ninguno.

- ¿Y dónde están todos estos animales? Preguntó.

Entonces el ermitaño le dio una explicación que enseguida comprendió:

- Estos animales, están en nosotros: Los dos halcones, que son mis ojos, se lanzan sobre toda presa, sea buena o mala. Las dos águilas, que con sus garras hieren y destrozan, son mis manos y tengo que entrenarlas para que se dediquen a servir a los demás y para que ayuden sin herir. Los conejos, que son mis pies, siempre quieren ir a donde les plazca y esquivar las cosas difíciles y tengo que enseñarles a estar quietos, aunque haya sufrimientos o problemas. Aunque es más difícil vigilar a la serpiente, que es mi lengua, porque, aunque se encuentra encerrada en una jaula de treinta y dos barrotes, apenas se abre la puerta, siempre está lista para morder y envenenar a todos. Si no la vigilo puede hacer mucho daño. El burro es muy obstinado, nunca quiere cumplir con su deber. Es mi cuerpo que siempre está cansado y al que le cuesta muchísimo asumir y llevar las cargas de cada día. Necesito domar al león que llevo dentro y que es mi corazón. Él quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es muy vanidoso y orgulloso. Aunque al que más miedo le tengo es al tigre; es mi carácter. A poco que me descuide ya está atacando a alguien.

¿Te das ahora cuenta del gran trabajo que tengo?

Cada uno de nosotros ha de procurar tener todas estas fieras, y probablemente alguna más, bajo control. Nuestro amigo de la historia vivía en medio del desierto, pero nosotros vivimos dentro de una familia, trabajamos con compañeros, jugamos con amigos; en una palabra, hay muchas oportunidades para que las “fieras” que llevamos dentro salgan y hagan daño. Hay personas que acuden al psicólogo para que les ayude a dominarlas, lo cual no está mal, pero la psicología es insuficiente si falta la clave: el amor.

Todos llevamos dentro estas fieras. Esa parte de nosotros que reacciona de la forma más rápida y violenta, sin pensar ni razonar, buscando la máxima defensa y el mayor daño. Nuestro entorno no es hostil. No merece la muerte, no hay que elegir entre él o nosotros. Ahora, quienes nos rodean son las personas que más queremos, nuestros compañeros, o nuestros vecinos. Nadie a quien haya que hacer daño. Gente que merece que pensemos antes de actuar.

Por eso la fiera necesita un domador. Un tipo duro y valiente que la mantenga a raya: es el autocontrol. El autocontrol es el único que puede evitar que nuestra propia ira, nuestro impulso, arruine nuestros mejores planes. Son muchos y graves los efectos que la falta de autocontrol está provocando en la sociedad.

Lo malo es que entrenar y preparar un domador no es fácil. No se hace de la noche a la mañana. No bastan dos consejos y un poco de ánimo para estar listo. Por eso Jesús hoy te pedimos que nunca nos dejes de tu mano, que orientes nuestros pasos y que nos concedas tu espíritu de serenidad, paciencia y amor.

domingo, 11 de junio de 2023

¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!

Porque sabes que necesitamos de tu mano y de tus huellas

para no perder el norte de la existencia.

Sin Ti, estamos abocados a la desilusión y al desencanto

a la tibieza, al pesimismo o al enfrentamiento.

En este día del Corpus Christi, empújanos con la fuerza del amor.

Inyecta, Señor, ¡un poco de tu sangre en nuestro mundo!

Porque, nuestros cuerpos, se encuentran débiles

Porque, la sangre que corre por nuestras venas,

además de roja y viva queremos que sea divina

¡Danos un poco de tu Cuerpo, oh Cristo!

Porque, en las mesas de nuestra vida,

sobra el pan que se cuece en un simple horno

y nos falta ese otro Pan que se dora en el amor divino.

Mira al enfermo que, desde la azotea de su sufrimiento,

te grita: ¡ten compasión de mí!

Detén tu mirada sobre el que, muerto aun estando vivo,

te pide un poco de esperanza en su caminar.

No dejes de bendecir a los que, abriendo su corazón,

te dicen que, entre todo lo conocido, Tú eres lo mejor y digno de ser adorado.

Gracias, Jesús, por compartir nuestras prisas y ofrecernos un poco de calma

Gracias, Jesús, por no ser indiferente a nuestra vida y colmarnos con tu gracia

Gracias, Jesús, por contemplar nuestra situación

y regalarnos tantas caricias con serenas respuestas.

Gracias, oh Cristo, porque tu Cuerpo y tu Sangre

nos redime, nos hace fuertes, decididos, valientes, entusiastas, comprometidos….

y nos hace sentir hoy, más que nunca,

que merece la pena caminar y vivir contigo.

Amén.

 


La misa semanal de los sábados en el hospital de La Pedrera, hasta nueva indicación, será en la Sala Segària de la 1ª planta.
El Equipo de Pastoral de la Salud agradece a la dirección del Hospital las facilidades que nos da, para poder continuar ofreciendo este servicio a los enfermos, al no poder acceder momentáneamente a la capilla.