sábado, 12 de enero de 2019


 EL AMOR NOS AMA - “TÚ ERES MI HIJO AMADO”
Y sucedió que, cuando todo el pueblo era bautizado, también Jesús fue bautizado; y, mientras oraba, se abrieron los cielos, bajo el Espíritu Santo sobre él con apariencia corporal semejante a una paloma y vino una voz del cielo: ”Tú eres mi Hijo, el amado: en ti me complazco”
ENTRA EN TU INTERIOR
El bautismo nos cambia la vida, también en Jesús cambia su forma de vivir. Pasa de la vida tranquila de Nazaret a dedicarse a su misión, pasa del silencio a predicar la Buena Noticia. El Bautismo marcó un antes y un después. El Bautismo de Jesús no lleva a recordar el nuestro, cuando fuimos bautizados. Pasado el tiempo nos podríamos preguntar ¿Cómo hemos asumido el compromiso como hijos de Dios? ¿Vivimos nuestra condición de bautizados o nos hemos conformado en estar bautizados? En demasiadas ocasiones el sacramento del bautismo se limita al mero rito religioso, se ha olvidado el hecho fundamental de ser cristiano, es decir aceptar una opción de vida, asumir un estilo de vida a la luz del ejemplo de Jesús. Yo fui bautizado pero ¿En que se me nota?
Mientras Jesús oraba, se abre el cielo - el Padre se acerca a los hombres- y Dios, desde el cielo, manda su Espíritu sobre Jesús – e inaugura una nueva etapa en la relación de Dios con toda la humanidad- , y el hijo de María es definido como el muy amado Hijo de Dios, en quien se complace. “Tú eres mi hijo amado/a ¿Me siento hijo amado de Dios?  ¿Cómo es mi experiencia personal de ser y sentirme hijo amado  de Dios? Sentirnos amados por el Padre, amados por el Amor, nos debe llevar también a nosotros a nuestra misión, a ser transmisores de ese Amor ¿Lo manifiesto en mi servicio a los demás?



sábado, 5 de enero de 2019


TU ESTRELLA NOS GUIA
Nacido Jesús en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén, diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.» Al oír esto, el rey Herodes se sobresaltó…He aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron…
ENTRA EN TU INTERIOR
Una estrella, una luz en el interior del corazón hace que emprendan la búsqueda y se ponen en camino, no conocían el camino, pero siguiendo la estela de luz se arriesgan en su búsqueda, se dejan guiar, y arde la esperanza de encontrar la Luz que ilumina el mundo. Dios se manifiesta a toda la humanidad, no conoce razas ni culturas, se revela a todos y cada uno, sin excepción. Unos magos del mundo se encaminan y lo encuentran, si hubieran permanecidos quietos, esperando nunca se hubieran “llenado de inmensa alegría”. ¿Me pongo en camino, en constante búsqueda y sé interpretar - la estrella -o estrellas que marcan el camino hacia Ti? ¿Hasta qué punto nos parecemos a los magos que emprendieron la búsqueda? Tal vez lo busquemos lejos y en realidad lo tenemos delante de nosotros, en nuestro prójimo, en nuestro entorno – no nos hace falta realizar grandes viajes-, a veces lo tenemos delante y no le reconocemos. Se ponen en camino y le encuentran junto a su Madre, María, le adoran y le obsequian: oro, incienso y mirra. ¿Pero y nosotros, que regalos entregar? De seguro que si buscamos en el interior encontraremos que ofrecerle. Todos tenemos en nuestro corazón tiempo para dedicar a la escucha, manos para arropar, compartir… Ojala seamos capaces de encontrar y seguir la estrella de la Epifanía que Tú nos pones en nuestro camino y que sea la señal que nos guie siempre.