domingo, 19 de mayo de 2019


EL AMOR COMO SIGNO DE IDENTIDAD

Dijo Jesús: Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.
ENTRA EN TU INTERIOR
El evangelio de Juan nos narra la invitación de Jesús para que el AMOR sea el protagonista de nuestras vidas y que ese Amor nos identifique como discípulos. Nos invita a amarnos con “estilo propio” como Él nos ha amado y nos ama, un mandamiento de amor nuevo que sea el motor de nuestro corazón nuevo, un amor que sea la señal que nos defina, nuestro signo de identidad. Jesús no quiere un amor hipotético o por cumplir normas, o por obligación, Él nos habla de un Amor vivido y deseado, un amor compartido y puesto al servicio a todo aquel que nos necesite “Como yo os he amado..” he ahí la clave del amor que quiere en nosotros: un amor incondicional, amar al prójimo, amar no solo a los amigos y nos aman, un amor sin medida, amor al servicio y no a ser servido… ¿Tengo a Jesús como modelo y medida de Amor?


domingo, 12 de mayo de 2019



ESCUCHARTE – CONOCERTE - SEGUIRTE
Dijo Jesús: mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna… Yo y el Padre somos uno

ENTRA EN TU INTERIOR
En el evangelio de este domingo – 4º de Pascua- Juan nos ilustra la imagen del Pastor bueno, del Pastor de la humanidad, que da la vida por sus ovejas, es decir por los hombres. La relación con el Pastor es individual- nos conoce a cada uno- dentro de la colectividad y se basa en tres actitudes: Escucha, conocimiento y seguimiento. Su voz se escucha en nuestro interior, aunque en demasiadas ocasiones nos distraemos, o  nos enfocamos más en lo que queremos decirle que en tener la apertura de corazón para escucharle. Él solamente llama, la decisión de seguirlo dependerá de cada uno de nosotros. Pero escuchar solo no basta, hay que ponerse en movimiento, en camino para entrar en la nueva dinámica, conocerle  para estar en sintonía, para seguirle. Desde la relación de Amor, al que es Amor, conseguiremos la comunión con Él. Amor que da la vida para que cada uno de nosotros tengamos vida eterna. Estar en sintonía con Jesús es estar en sintonía con el Padre “Yo y el Padre somos uno”

domingo, 5 de mayo de 2019





¡ES EL SEÑOR!
Estando Simón Pedro y varios discípulos en el Lago Tiberíades, salieron a pescar, pero esa noche no pescaron nada…amaneciendo, Jesús se presenta sin que ellos le reconozcan y les manda echar las redes. Tanto pescaron que no podían sacarla…
ENTRA EN TU INTERIOR
Este domingo celebramos el 3º Domingo de Pascua, hace varios días celebrábamos el Domingo de Pascua, Cristo Resucitado. Tal vez empezamos este periodo con alegría, pero el paso de los días nos ha hecho volver a la “rutina cotidiana”, ha perdido intensidad nuestra alegría inicial. Simón Pedro y los discípulos regresan a pescar como antes, pero ya nada puede ser como “antes”, se encuentran tristes y solos, la rutina y lo cotidiano da paso a la languidez, a la “oscuridad”. Amanece la luz de la mañana y con ella Jesús y le invita a volverlo a intentar, pero en este caso el resultado es sorprendente. El discípulo amado  dice: ¡Es el Señor!, el amor hace descubrirlo. Todo puede empezar de nuevo, todo puede ser diferente. Jesús pregunta por tres veces ¿Me amas? a Simón Pedro, “Señor, tú sabes que te quiero” y le indica su misión. Jesús nos pregunta a cada uno de nosotros ¿me quieres?, ¿Cuál será nuestra respuesta? ¿Aceptaremos nuestra misión?


domingo, 28 de abril de 2019






CREEMOS EN TI
Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos reunidos en casa con las puertas cerradas por miedo… Y entró Jesús se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros…Se llenaron de alegría al ver al Señor… Y les dijo: Paz a vosotros. Como mi Padre me ha enviado, así también os envió yo y exhaló su aliento sobre ellos… Recibid el Espíritu Santo…Tomás no estaba con ellos… si no veo no creo…
ENTRA EN TU INTERIOR
El evangelio de este domingo se le conoce por la incredulidad personalizada en Tomás, aunque no quiere decir que fuera más incrédulo que los demás discípulos, posiblemente Tomás no hubiera querido “ver y tocar” para creer, si hubiera estado presente. Él necesita vivir su propia experiencia para creer y Jesús no se lo reprocha en ningún momento y le invita a no ser incrédulo sino creyente. «Ojos que no ven corazón que no siente», dice el refrán, pero Jesús nos dice: Dichosos los que creen sin haber visto.
Jesús transforma en alegría el miedo de los discípulos, las puertas de la casa están cerradas,- el temor les sobrepasa-  pero Jesús entra en la casa de “su corazón” y desde el centro del corazón les saluda “La paz a vosotros”. También este saludo va dirigido a cada uno de nosotros, resonando en el centro de nuestra vida, en  nuestro corazón, y desde ahí sentirnos dichosos por nuestra fe sin ver. Cuando experimentamos alegría por un acontecimiento nos gusta compartirlo. La paz del resucitado es una paz activa que invita a comunicar la alegría recibida. “Así como el Padre me ha enviado, así también os envío yo y exhaló su aliento sobre ellos”. También hoy se nos invita a compartir nuestra alegría, nuestra fe. “Nuestra puerta” nuestra vida, debe estar abierta hacia los demás. Seamos portadores de tu Paz en nuestro día a día.

domingo, 14 de abril de 2019








DOMINGO DE RAMOS
DE LOS GRITOS DE ENTUSIASMO A LA PASIÓN DEL SEÑOR
Jesús echó a andar delante, subiendo hacia Jerusalén… mandó a dos discípulos… encontrareis a un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatarlo y traérmelo… Se lo llevaron, lo aparejaron con sus mantos… la gente alfombraba el camino con sus mantos… se pusieron a alabarlo diciendo: Bendito el que viene en nombre del Señor…
ENTRA EN TU INTERIOR
Jesús y sus discípulos entran en Jerusalén en medio de la aclamación de la multitud, los ramos de olivos como señal universal de paz y alegría le reciben pero esta escena es contrastada con la Pasión y Muerte que en fuerte contraste y, lleno de signos contradictorios nos introducen en la Semana Santa – Semana de Pasión. Jesús entra en Jerusalén, la ciudad de los escogidos, arropado de una gran multitud  que le aclama “Bendito el que viene en nombre del Señor”, posiblemente algunos de los que le aclaman dentro de cinco días terminaran por clamar a Pilatos su muerte. Contrastes y más contrastes. Jesús entra triunfal a Jerusalén con motivo de la Pascua judía y poco después al evangelio de la misa (este año según S. Lucas) acabará con la crucifixión, descendimiento de la cruz y entrando en un sepulcro. Contrastes y más contrastes. De la alegría del inicio pasamos al duelo… Contrastes y más contrastes el Reino de Dios es un Reino de AMOR, de entregas hasta la MUERTE, amor y muerte…. Jesús entra como Rey montado en un  borrico en lugar de a caballo como los Reyes de este mundo… Contraste y más contrastes… Entra a Jerusalén aclamado y le sacarán de Jerusalén para crucificarlo fuera en el monte de la “calavera” contraste y más contrastes… muerte pero también vida, resurrección. Vivamos pues esta gran Semana Santa unidos a la pasión de Jesús puesta nuestra esperanza pascual en Jesús resucitado contraste y más contrastes la vida que triunfa a la muerte

domingo, 7 de abril de 2019



NUEVA OPORTUNIDAD : 
LA MISERICORDIA DEVUELVE LA DIGNIDAD HUMANA
Los escribas y fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y le dicen que según la ley de Moisés hay que apedrearla. Le piden su opinión. Jesús les responde: El que esté libre de pecado, que eche la primera piedra. Se marcharon todos… Jesús le dijo: Tampoco yo te condeno. Anda y en adelante no peques más
ENTRA EN TU INTERIOR
El relato del Evangelio de Juan no deja indiferente, es más sorprende y nos sorprende. Estamos en el siglo XXI y seguimos condenando y señalando con el "dedo“ los errores ajenos, nos seguimos erigiendo en jueces que sentenciamos e impartimos justicia por doquier sin ver imperfecciones en nosotros. Nadie quiere echarse la culpa pero todos somos responsables, juzgamos desde el poder de la idolatría, actitud que nos lleva a juzgar como escribas y fariseos, aunque conozcamos la reacción y la enseñanza de Jesús, no vacilamos en apedrear con la piedra de la palabra, la piedra de la indiferencia, con la piedra de la hipocresía… En el relato se nos presenta una imagen de gran impacto, se retiran todos y quedan solo Jesús y la mujer y le pregunta ¿Dónde están?¿nadie te ha condenado? “Yo tampoco te condeno. Ve y en adelante no peques más”. No ignora que la mujer ha obrado mal, pero le invita a reconducir su vida,  le da una nueva oportunidad y con su misericordia le devuelve la dignidad humana a la mujer.



domingo, 31 de marzo de 2019


VOLVER A TI
Jesús les dijo esta parábola: Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde. Y se marchó a un país lejano donde la malgastó. Dilapidada y entrando en sí mismo, dijo: ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros. Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido…celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado…Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver… le dijeron Ha vuelto tu hermano. El se irritó y no quería entrar y. replicó a su padre: Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya…
ENTRA EN TU INTERIOR
Conocida esta parábola como “el hijo pródigo”, en realidad esta bella parábola tiene tres protagonistas, así pues tal vez podríamos llamarla: la Parábola del Padre compasivo y misericordioso, el hijo confundido - arrepentido y su hermano insensible. Sin duda este relato nos invita a ser como el protagonista principal – el Padre- que perdona y nos invita a perdonar. El hijo menor no tiene claro su verdadero camino y lo busca erróneamente en actuaciones que al final entiende como incorrectas. Del hijo mayor solo conocemos que se mantiene en “casa”, se siente más como un servidor que hijo “en tantos años como te he servido sin desobedecer..” la parábola queda inconclusa ¿entenderá el hijo mayor el mensaje que quiere dar el Padre?¿ Accederá a abrazar a su hermano y entrar a la fiesta?. ¿En mi historia personal soy como el hijo menor o como el mayor? ¿Estoy en la casa como si viviera fuera o me siento en casa – en mi casa - con mi padre y mis hermanos? ¿Comprendo el corazón del Padre y la manera de vivir que me enseña? Ciertamente el perdón es un nuevo comienzo, un empezar desde cero, en la parábola no nos exige una perfección absoluta, sino que nos demos cuenta de nuestras imperfecciones y que nos creamos los mejores, que aunque estemos perdidos o bien nos sintamos perdidos, dejémonos re-encontrarnos, dejemos sentirnos hijos, dejemos que nos estreche en sus brazos amorosos y entrañables.




domingo, 24 de marzo de 2019


VIDA FRUCTÍFERA ¿DOY FRUTO?
Un hombre tenía una higuera plantada en su viña y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró. Dijo al viñador Ya ves vengo tres años viniendo a buscar fruto y no lo encuentro. Córtala… El viñador respondió: Señor déjala todavía este año y mientras yo le daré cuidados a ver si da fruto en adelante…
ENTRA EN TU INTERIOR
Es el evangelio de la “higuera estéril”, un relato cuaresmal y en clave cuaresmal veremos que es- Cuaresma el tiempo de interiorizar, de revisión de vida, de conversión-. Jesús nos habla de la dinámica de dar fruto… la parábola de esta semana nos ofrece un rayo de esperanza, de “nueva oportunidad”. Él conoce la higuera, la ha visto crecer la ha cuidado, pero no quiere verla morir, decide dedicarle más tiempo, más cuidados. Jesús ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido. En la parábola no aparece el destino de la higuera, el final queda abierto pues es la higuera la que decidirá su suerte. Dios no puede suplir lo que tengo que hacer yo – aunque estará siempre a nuestro lado ayudando a realizar nuestra tarea-. Si no doy frutos la responsabilidad será solo mía, aunque en ocasiones seguimos oyendo la triste expresión “Castigo de Dios”. Es tarea nuestra tomar conciencia de nuestro ser y ser coherentes, ¿Tengo una vida fructífera o estéril como la higuera? Dios nunca pierde la paciencia con nosotros, Dios es el Amor que pide nuestro amor. ¿Hasta cuándo tendrá que esperar encontrar en nosotros los frutos de amor? ¿Doy fruto?


domingo, 17 de marzo de 2019





ESTE ES MI HIJO AMADO- ESCUCHADLE
Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago  y subió al monte a orar. Y mientras oraba, el aspecto cambió…Llegó una nube que los cubrió. Una voz desde la nube decía: Este es mi Hijo, el escogido, escuchadle.
ENTRA EN TU INTERIOR
Esta semana el evangelio nos invita a subir con Jesús al monte, acompañarle y escucharle. Este evangelio es conocido como el de la Transfiguración. “La transfiguración consiste en transformación e implica un cambio de forma de modo tal que revela, su verdadera naturaleza”.  Jesús sube al monte y sube para orar y se transfigura mientras oraba. Subir al monte, coronar la cima, llegar a lo más alto nos puede dar la impresión que tenemos la “conexión directa con Dios”, sin interferencias, nada nos entorpece la comunicación. Pero en la mayoría de las ocasiones no es necesario “subir” sino  entrar en nuestro interior, escuchar su Palabra y desde ahí orar. Realmente la consecuencia de la oración, transforma, también en nosotros cuando agudizamos la vista del interior de nuestro corazón y podemos ver, descubrir nuestro verdadero ser, aparecerá nuestra realidad y es desde ahí que oraremos para transformarnos,  para transformar nuestro corazón y nuestro entorno.  En el relato, Dios nos da la clave para cambiar- y que mejor que aprovechar el tiempo cuaresmal-.Para estar en cercanía a Jesús no nos es necesario montar tiendas en la montaña, sino escucharlo para transformar nuestro corazón y vivir de su Palabra. En el monte se da el encuentro de Dios- del Amor y desde estas bellas palabras del Padre se nos invita a quitarnos las “máscaras”. -“ESCUCHADLE”.


domingo, 10 de marzo de 2019


       SUPERAR LAS TRAMPAS
Jesús es tentado por el diablo en el desierto: si tienes hambre, convierte en pan esa piedra…  El diablo lo llevó al alto del monte y le prometió, poder y gloria si lo adoraba…Volvió a tentarlo y Jesús le respondió: no tentarás al Señor tu Dios…
ENTRA EN TU INTERIOR
Evangelio conocido como “las tentaciones”, pero ¿Qué se entiende por tentación?. Tentación es ni más ni menos, que el  estímulo que induce a obrar mal, el poder de las apariencias que nos hacen destacar frente al hermano sin piedad,  el camino fácil de ser lo que no somos, al precio que sea . Jesús, es tentado como cualquier hombre, y nos enseña cómo debemos vencer las trampas, como superarlas, nos enseña que no hay nada malo en ser tentados, sino que lo más importante es como reaccionamos ante ellas.  Entremos en nuestros corazones y analicemos las tentaciones que hemos experimentado y como las hemos superado. Ser – Tener – Poder, tres verbos  como  tres pequeños ídolos, ante los  que en ocasiones nos llegamos a postrar y damos culto hasta el punto que pueden llegar a corromper el corazón. No busquemos fuera la figura del tentador sino en nuestro interior es ahí donde se desarrolla la batalla,  la lucha interna entre el bien y el mal, entre la humanidad y la inhumanidad. La Cuaresma es el camino que nos llevará a la Pascua, adentrémonos en el desierto junto a Jesús, entremos en nuestro corazón y con toda humildad oremos con el Padrenuestro “… no nos dejes caen en la tentación. Amen”








domingo, 3 de marzo de 2019





EL ORGULLO CIEGA
Dijo Jesús a los discípulos una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?...¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas la viga que llevas en el tuyo?... El que es bueno, de la bondad que atesora en su corazón saca el bien…
ENTRA EN TU INTERIOR
La parábola del ciego, como se conoce popularmente, está llena de ironía situacional, es decir el resultado de la situación, es completamente opuesta a lo esperado. Un ciego guía a otro ciego es una situación que reviste cierto humor si solo la interpretamos textualmente - literalmente,  pero la enseñanza de la parábola va más allá, Jesús nos invita a una introspección personal profunda de nuestra forma de actuar, y que fin buscamos en dicha actuación, que aunque absurda, en ocasiones nos creemos con el derecho a guiar a los demás, aunque nosotros andemos perdidos, afán de corregir a los demás desde la superioridad superficial, desde nuestro falso ser, esta  suele ser una constante que en demasiadas ocasiones adoptamos. Jesús nos invita pues, a mirar al hermano, al mundo con la misma mirada de Jesús, una mirada de humildad, que nace de nuestro interior, de nuestro corazón, sin falsas hipocresías, sin orgullo, y desde ahí ayudar a los demás desde nuestras propias limitaciones y siempre con la mirada de la fe.

domingo, 24 de febrero de 2019


CONDUCTA NOVEDOSA
Dijo Jesús: “A vosotros los que escucháis os digo: amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os calumnian…Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso…
ENTRA EN TU INTERIOR
El evangelio de esta semana no deja indiferente, es más desconcierta en una primera lectura, nos puede parecer a primera vista imposible de llevar a cabo. Jesús nos exhorta a “vosotros los que escucháis”, es decir a cada uno de nosotros y nos propone una conducta novedosa, “rompedora” : amad, bendecid, orad… ¿pero qué hay de novedosos en estos verbos? La novedad viene en amar no a los que nos aman, en bendecir pero a los que nos maldicen, orar por los que nos calumnian…, es decir Jesús nos invita a ir más allá de la lógica instaurada en nuestra sociedad, nos invita a romper con lo establecido, todo un programa de vida que contradice completamente el pensamiento humano sobre los enemigos, el perdón, la misericordia: la lógica- ilógica.  Todo un planteamiento existencial de la comprensión “racional”. ¿Preguntémonos cuan misericordiosos, compasivos somos? Está semana detengámonos un momento y pensemos si vivimos en plenitud como verdaderos hijos de Dios. Ayudémonos a interpelar a nuestro corazón con la oración de S. Francisco:
¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe…