miércoles, 3 de junio de 2020


EL ANILLO DEL MAESTRO

Fue un discípulo a decirle a su maestro: Me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro sin mirarlo, le dijo:
- Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... y haciendo una pausa agregó: si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
- Encantado, maestro - titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
- Bien, asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó: Toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban la espalda y solo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En el afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, abatido por su fracaso montó su caballo y regresó. ¡Cuánto hubiera deseado el joven tener esa moneda de oro! Podría entonces   habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda. Entró en la habitación.
- Maestro -dijo- lo siento, no se puede conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera obtener dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
- Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo: Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
- ¡58 MONEDAS! -exclamó el joven.
- Sí, -replicó el joyero- yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...
El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.
- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo- Tú eres como este anillo: Una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor? Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.
Todos somos como esta joya, valiosos y únicos y andamos por los mercados de la vida pretendiendo que gente inexperta nos valore. En este tiempo de reclusión hemos descubierto el valor de las personas que teníamos cerca, el valor de la presencia de Dios en nuestra vida, que jamás nos abandonó. Él siempre estuvo a nuestro lado, como ahora en esta tarde que nos acompaña con su presencia en el santísimo sacramento. Valemos mucho porque somos imagen de Dios, desde la creación. Somos reflejo de la única divinidad y a ella tendemos siempre. Además, fuimos comprados con la sangre de Cristo, él se ofreció por nosotros por amor, porque nos quería y porque sabe que vale la pena amarnos y ayudarnos a crecer siempre. Su sacrificio nos valió la vida eterna, la vida plena.
RECUERDA SIEMPRE LO MUCHO QUE TÚ VALES, AUNQUE QUIZÁS, ALGUNAS PERSONAS A TU ALREDEDOR NO TE LO DEMUESTREN.

sábado, 30 de mayo de 2020


SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS 

Queridos hermanos celebramos la gran fiesta de Pentecostés. Es la fiesta de la fuerza de Dios, de su Espíritu derramado por doquier. El Espíritu es libre y se representa con este viento recio o el fuego depositado en las cabezas que no se apaga ni se extingue. Los Hechos de los Apóstoles presenta a los discípulos como "borrachos", intoxicados por algo que los ha aturdido con alegría, como un fuego, una locura divina que no pueden contener. Es fuego y viento de coraje que abre las puertas y las palabras. Y la primera Iglesia, encaramada defensivamente, con miedo a los judíos es arrojada hacia afuera y hacia adelante. Nuestra Iglesia en los momentos de dificultad siempre tuvo la tentación de enrocarse, de cerrar puertas y ventanas. La crisis actual de presencias, no impide que nuestra Iglesia esté con manos abiertas, porque siempre han cabido todos, los pecadores y justos, los fieles e infieles, Porque el Espíritu nunca cedió, es pura energía y amor desinteresado.
Jesús les había prometido que pasara lo que pasase no les dejaría solos: Él pediría al Padre que les enviara al Espíritu para que estuviese siempre con ellos. Es el Espíritu que crea y da vida, el Espíritu de la verdad, el Espíritu que consuela y que impulsa, el que renueva la faz de la tierra y los corazones de todos los humanos.
Los discípulos encerrados, temerosos, porque tenían miedo. Juntos, apagados, inexpresivos. No se sentían capaces de salir de la situación. ¡Si al Maestro le pasó lo que le pasó, qué pasará con nosotros! “Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “Paz a vosotros”. No entendían. No entendemos. Los tranquilizó. Nos tranquiliza. “Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor”. Brotó la alegría, que nadie se altere, que no se descentren los corazones.
“Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo”. No vale encerrarse, ni siquiera juntos, protegiéndose del mundo. Envías. Siempre nos envías.  “Recibid el Espíritu Santo”. La alegría y la sensación de Paz acabaron con el miedo. Toda la tierra está llena del Espíritu de Dios, toda criatura está poseída por el Espíritu, aunque no sea evidente, incluso si la tierra aparece llena de injusticia, sangre, locura, miedo. Sin embargo, toda pequeña criatura está llena por el viento de Dios, que siembra santidad en el cosmos.
Pentecostés es el “después” del tiempo de aprendizaje y del tiempo de la desilusión. Pentecostés es el tiempo para salir por ahí e ir contagiando. ¡Qué palabra tan peligrosa en este tiempo! Insisto, tiempo de contagio y propagación de un soplo de Vida que no cesa si dejamos que se expanda, si no lo retenemos, si no nos escondemos.
Pentecostés es la fiesta de la Comunidad y se sirven deliciosos manjares: alegría, paz, solidaridad, abrazos de los que se dan, besos de los que hemos echado en falta, encuentros aplazados y al fin conseguidos. Pentecostés es el tiempo de Dios y se vive desde el Amor. ¡Ven Espíritu divino…y empapa nuestro corazón de sensatez y ayúdanos a no olvidar que lo único urgente es lo esencial: el cuidado de la Vida en todas sus formas!

miércoles, 27 de mayo de 2020


ADORACIÓN EUCARÍSTICA

Estos son tiempos inciertos. La pandemia mundial ocasionada por el COVID-19 ha estado transformado la vida de millones de personas de una manera inimaginable desde hace apenas unos meses. Los cambios se han producido tan rápidamente que nos han cogido por sorpresa a la mayoría de la población mundial. Todos estamos tratando de adaptarnos a esta nueva realidad con la esperanza de que acabe pronto la pandemia, aunque es imposible predecir qué consecuencias tendrá para todos. Pero hay puntos firmes que tenemos que colocarlos en la base de nuestra fe y de nuestra humanidad. Aquí delante de Jesús sacramentado podemos meditar:
1. La vida es corta y los seres humanos somos frágiles. Esta crisis nos recuerda que todos somos frágiles y susceptibles a enfermarnos e incluso morir repentinamente. En general los seres humanos hacemos planes para el futuro pensando que tenemos el control de nuestras vidas, pero basta un pequeño virus, un microorganismo que no podemos ni ver, para alterar completamente nuestras rutinas y destruir nuestros planes.
2. Las enfermedades y crisis no hacen diferencia entre personas y afectan a todos por igual. Los seres humanos tratamos de marcar diferencias económicas, sociales o culturales, pero el COVID-19 nos ha recordado que todos podemos enfermar y que estamos interconectados y nos necesitamos unos a otros. No importa en qué país vivamos, qué edad tengamos o a qué nos dediquemos, todos somos importantes y necesarios en este mundo. Solamente se puede detener la propagación del virus con la colaboración fraterna de todos.
3. Cada vida es importante. Todos los seres humanos somos creados a la imagen y semejanza de Dios (Gen. 1, 27). La imagen de Dios es la base fundamental para el valor y la dignidad de todas las personas. La Biblia enseña que Dios es el dador de la vida, por lo que desde la concepción hasta la tumba debemos proteger y valorar la vida de todos. La vida humana no tiene precio y no importan las consecuencias económicas que una catástrofe como la que enfrentamos traiga, debemos luchar a toda costa para cuidar las vidas de todos.
4. Dios está cercano y es nuestro refugio. No importa si los problemas son pequeños o grandes o si las consecuencias parecen imposibles de soportar, pero con la fuerza de Dios y su inspiración es la única fuente de verdadera confianza. Dios cuida de nosotros y muchos lo hemos experimentado durante nuestras vidas. Los cristianos sufrimos como todos los demás, pero lo afrontamos con la paz que Dios nos da, porque Él está pendiente de nosotros.
5. El amor al prójimo es la prueba fundamental de nuestra fe. En tiempos de crisis, nuestro genuino amor por los demás será la luz en un mundo oscurecido por los problemas. Este amor es concreto y tiene como ejemplo máximo el amor que Jesús nos demostró en la cruz. Hoy nuestro amor al prójimo puede ser el mantener nuestra “distancia de seguridad”, no para cuidarnos a nosotros mismos sino para cuidar a los demás. Nuestra perspectiva y misión debe ser el bien común. Tristemente son los pobres los que tendrán el mayor impacto de esta pandemia mundial y todos tenemos la responsabilidad de ayudar a los más necesitados y luchar por reconstruir un mundo en donde haya más justicia y equidad.
6. Otro mundo es posible. Los cristianos vivimos con la esperanza de un mundo mejor que está por venir. Esto no quiere decir que en el presente no nos preocupemos por tener un mundo mejor para todos, sino que hacemos lo mejor que podemos en el presente, porque el Reino de Dios empezó con Jesús y continuará con nosotros hasta la plenitud de vida que Dios quiere para todos.

Que esta espera de la efusión del Espíritu Santo el próximo domingo día de Pentecostés siga animándonos a estar injertados en el mundo pero con la mirada puesta en Jesús y su Reino. Así sea

sábado, 23 de mayo de 2020


ASCENSIÓN DEL SEÑOR
Estamos alcanzando el final de la Pascua y quién sabe si también, el principio del final de las medidas extraordinarias por la crisis del Coronavirus, al menos en Europa.
Esta ha sido una Pascua extraña para todos, vivida en gran parte en nuestras casas, con las puertas cerradas, por miedo, no a los judíos, como dice el evangelio que ocurrió a los Apóstoles, tras la muerte de Jesús, sino por defendernos de una micro partícula que se ha llevado la vida de personas, algunas muy cercanas a nosotros y ha revolucionado nuestra forma de vida más que ningún otro acontecimiento en los últimos años, o siglos.
En este domingo que celebramos la Ascensión del Señor a los cielos, somos conscientes del acontecimiento y lo que esto provocó en sus seguidores.
Los discípulos regresaron a Galilea, en esa montaña que conocían bien. Cuando lo vieron, se postraron. Jesús se va al cielo dejando un minúsculo grupito: solo le quedan once hombres asustados y confundidos, y un pequeño núcleo de mujeres valientes y fieles. Lo siguieron durante tres años por los caminos de Palestina, no entendían mucho, pero lo amaban mucho. Ahora Jesús regresa al Padre, tranquilo, no porque deja un grupo que entendieron su mensaje, sino porque deja un grupo que le han manifestado su gran amor y se comprometen a amar. Aunque algunos dudaron.
Jesús realiza un acto de enorme e ilógica confianza en estas personas que aún dudan. Podría quedarse para aclarar los puntos oscuros. Pero él confía su mensaje a sus discípulos, aunque duden. No hay fe verdadera sin duda. Las dudas son como los pobres, siempre estarán con nosotros.
Jesús confía el mundo soñado por Dios, a la fragilidad de los Once, y no a la inteligencia del primero de la clase; confía la verdad a los que dudan, llama a los que le abandonaron a ir a los confines de la tierra, convencido de que “se me ha dado todo el poder en el cielo y en la tierra”.
“Id, pues, y haced discípulos…” Esto es hermoso: porque mi poder es vuestro; por lo tanto, todo mío y también tuyo: yo soy el que vive en vosotros y os anima.
Hacer discípulos a todos los pueblos ... ¿Con qué propósito? ¿Alistar devotos, reforzar las filas? No. Id a contagiar, iniciad una epidemia de vida y de gozo. Sus últimas palabras, su testamento: Yo estoy con vosotros, contigo, todos los días, hasta el fin del mundo. Siempre estará con nosotros, nunca estaremos solos.
Jesús no se fue lejos, ni alto, a algún rincón remoto del cosmos, sino que se ha acercado más si cabe. Jesús era el Emanuel, el Dios con nosotros, ahora estará muy dentro de nosotros. Ascendió en la profundidad de las cosas, en lo más íntimo de la creación y de las criaturas, y desde el interior presiona hacia arriba como fuerza de elevación hacia la vida más brillante.

miércoles, 20 de mayo de 2020



LAS GRIETAS DEL CÁNTARO

Había un cargador de agua de la India que tenía dos grandes cantaros que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón. Pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente. Desde luego, el cántaro perfecto estaba muy orgulloso de sus logros, pues se sabía perfecto para los fines para los que fue creado. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque solo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque, debido a mis grietas, sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir".
El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa, quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino".
Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de una parte del camino; pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.
El aguador le dijo entonces: "¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen de tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas, y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a lo largo de todo el camino por donde vas, y todos los días las has regado, y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro. Si no fueras exactamente como eres, incluidos tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza"
Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.
Señor Jesús estamos aquí reunidos delante de ti. Tú nos miras y te haces presente en nuestro pobre corazón. A veces agrietado y lleno de imperfecciones. Pero un corazón que quiere amarte y amar a los demás.
En esta tarde queremos pedirte que tú hagas florecer todo lo que nosotros por nuestra torpeza no hemos sabido hacer crecer. Que tú presencia salvadora ilumine el mundo y nuestra sociedad tan tocada por esta pandemia.
Tu solo sabes hacer resurgir en nosotros lo mejor de cada uno de nosotros; incluso aquellas cosas y capacidades que nosotros mismos no sabíamos que teníamos.
Que sepamos aprovechar todas nuestras grietas para hacer crecer hermosos jardines a nuestro alrededor y que todos puedan gozarlos. Amén

domingo, 17 de mayo de 2020


17 de Mayo del 2020
 AÑO A TIEMPO PASCUAL VI

Bienvenidos queridos hermanos después de este período de no frecuencia en el templo parroquial, a causa de esta pandemia universal. Estamos empezando poco a poco y hasta que el virus deje de ser una amenaza para la salud, no podremos bajar la guardia. Es por eso que se habla de nueva normalidad: tendremos que seguir con nuestras vidas, pero siendo muy prudentes. Estos meses han demostrado que era posible parar el mundo, que parecía tan desenfrenado. Y mientras vuelve a ponerse en marcha, son momentos únicos para evitar caer en los mismos defectos. Es como hacer borrón y cuenta nueva. Ojalá, cada uno desde nuestra parcela, nos replanteemos la sociedad que queremos y nuestra forma de ser personas.
Las lecturas de este domingo vienen a nuestro encuentro. Nos indican las características que debería tener cualquier nueva comunidad.
1) No se debe excluir a nadie. Felipe se dirige a Samaria, la región más despreciada y odiada por los judíos.
2) Felipe predica a Cristo. Los evangelizadores no proponen una filosofía moral ni una ética; su intención primordial no es reformar las costumbres sino dar a conocer a Jesús.
3) La palabra va acompañada de la acción. Lucas la concreta en signos y prodigios semejantes a los que realizaron Jesús y los apóstoles: curación de todo tipo de enfermos.
4) El fruto de esta actividad es que «la ciudad se llenó de alegría». El evangelio no es un mensaje triste.
5) la carta de Pedro recomienda: Saber dar razón de nuestra esperanza con mansedumbre y respeto. Es decir, saber explicar qué creemos y esperamos, pero sin usar condenas y descalificaciones.
El evangelio comienza y termina con palabras muy parecidas: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.» «El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama». Como dice el refrán: «Obras son amores, y no buenas razones». El mandamiento de Jesús se resume en uno solo: «Esto os mando: que os améis los unos a los otros como yo os he amado».
La afirmación de Jesús. «No os dejaré huérfanos, volveré.» «Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros.» Esto nos da mucha confianza y esperanza en un futuro.

sábado, 9 de mayo de 2020


Mañana domingo día 10 de Mayo, Festividad de la Virgen de los Desamparados, normalmente se habría realizado la procesión de la Madre de los Desamparados, la cual habría seguido el recorrido habitual, pasando por el barrio de “Baix la mar” y acercándose a las barcas de los pescadores de nuestra ciudad. Dado que no se podrá celebrar este evento, en la Parroquia se realizará un gesto muy significativo y emotivo. A las 20 horas se abrirán las puertas del Templo y el estandarte de la Virgen saldrá hasta la puerta para decirnos a todos, que ella, nuestra Madre, está presente y camina con nosotros. Este año de una manera especial, ella pasará por las calles de nuestros corazones. A continuación, se hará un canto, una oración y se finalizará con el volteo de las campanas. Terminado el acto se cerrarán las puertas de la Iglesia. NO PODRÁ ENTRAR NADIE EN LA IGLESIA. EL ACTO SE TRANSMITIRÁ EN DIRECTO POR EL FACEBOOK DE LA PARROQUIA: Parroquia San Antonio Dénia




Con motivo de la festividad de Nuestra Señora la Virgen de los Desamparados, mañana se celebrará una misa solemne a puertas cerradas debido a la situación de estado de alarma. Desde la Parroquia San Antonio de Padua hemos pensado en todos vosotros y por ello la misa será retransmitida en directo por el perfil de Facebook de la parroquia Parroquia de San Antonio Dénia,  a las 12 horas.


Día 9
PETICIONES A LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
Oración de los fieles de D. Miguel A. Escortell
Te pedimos Padre, por los profesionales, voluntarios y por todos aquellos que atienden a nuestros hermanos enfermos, para que experimenten la presencia cercana y maternal de la Virgen. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña.  Paqui Santacreu
Te pedimos Madre, por todos tus hijos que faenan en el mar, que encuentren en ti el faro que les guie a buen puerto. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Mª Agnes Vivó
Te pedimos por todos los difuntos de la Cofradía de pescadores de nuestra ciudad, para que vivan siempre en la Luz y la Paz de tu Reino. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Celia Vivó
Por todos nosotros que desde nuestras casas hemos seguido la novena a Nuestra Madre, la Virgen de los Desamparados, te pedimos Padre recibir en nuestros hogares tus bendiciones. Roguemos al Señor



viernes, 8 de mayo de 2020


AVISO IMPORTANTE

A partir del próximo lunes 11 de mayo se abrirán las iglesias.

Se ruega seguir las indicaciones de los carteles y sobretodo, aplicar el sentido común.
Los horarios de las misas semanales, dominicales y festivos serán los de siempre, siguiendo las siguientes restricciones exigidas en la FASE 1:
-          El aforo de las iglesias debe ser como máximo de un 30 %. En nuestra parroquia serán unas 90 personas.
-          Estará abierta sólo la puerta principal.
-          Es obligatorio acudir al templo con mascarilla, guantes y gel hidroalcohólico.
-          Se deben respetar las señales que existirán en los bancos para saber dónde sentarse.
-          No tocar imágenes, cuadros, verjas, ni depositar en los bancos mascarillas y guantes.
-          Para entrar en la sacristía se debe pedir permiso y sólo puede pasar una persona a la vez.
-          No se podrá usar el baño de la sacristía.
-          No se dará la paz.
-          Es obligatorio guardar la distancia en la fila para ir a comulgar. Habrá unas señales en el suelo que indiquen la distancia mínima entre cada persona.
-          Se comulga en la mano.
-          La salida de la iglesia debe ser ordenada, respetuosa y sin aglomeraciones.




AVISO IMPORTANTE

Con motivo de la festividad de Nuestra Señora la Virgen de los Desamparados, el próximo se celebrará una misa solemne a puertas cerradas debido a la situación de estado de alarma. Desde la Parroquia San Antonio de Padua hemos pensado en todos vosotros y por ello la misa será retransmitida en directo por el perfil de Facebook de la parroquia (parroquiasanantonio.denia) a las 12 horas.

Ese mismo día por la tarde se hubiese realizado la procesión de la Madre de los Desamparados, la cual habría seguido el recorrido habitual, pasando por el barrio de “Baix la mar” y acercándose a las barcas de los pescadores de nuestra ciudad. Dado que no se podrá celebrar este evento, en la Parroquia se realizará un gesto muy significativo y emotivo. A las 20 horas se abrirán las puertas del Templo y el estandarte de la Virgen saldrá hasta la puerta para decirnos a todos, que ella, nuestra Madre, está presente y camina con nosotros. Este año de una manera especial, ella pasará por las calles de nuestros corazones. A continuación, se hará un canto, una oración y se finalizará con el volteo de las campanas. Terminado el acto se cerrarán las puertas de la Iglesia.
No podrá entrar nadie en la Iglesia.



Día 8
PETICIONES A LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
Oración de los fieles de Dña. Marisa Rodríguez
Por la Iglesia, para que en estos tiempos tan difíciles que estamos viviendo a causa de la pandemia, seamos portadores de palabras de consuelo y solidaridad fraterna. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Antonia Ronda
Por todos los hombres y mujeres que experimentan la enfermedad y el dolor, para que Dios sea para ellos fuente de esperanzas y consuelo. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Pepita Salort
Te pedimos Madre de los Desamparados, por todos los que en estos momentos sienten la desesperación en sus vidas, para que encuentren en Ti, el consuelo de una Madre, Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Antonia Sánchez
Te pedimos por todos los profesionales sanitarios que con  su esfuerzo y su trabajo abnegado, se entregan sin descanso al cuidado de los enfermos. Roguemos al Señor


jueves, 7 de mayo de 2020

Día 7
PETICIONES A LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
Oración de los fieles de Dña. Tere Pérez
Te pedimos nos ayudes a ser hermanos para todos los que encontremos en el camino de la vida. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Consuelo Pons
Te pedimos que nos ayudes a ser hombres y mujeres de corazón de escucha y discernimiento para buscar siempre la voluntad del Padre. Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Rosa Mª Rafet
Te pedimos por todos los difuntos de las familias de las Mayoralesas y Mayorales, Roguemos al Señor
Oración de los fieles de Dña. Dora Ripoll
Te pedimos Madre que intercedas por nosotros ante esta situación tan difícil que estamos viviendo. Roguemos al Señor

miércoles, 6 de mayo de 2020


Día 6
PETICIONES A LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS
Oración de los fieles de Dña. Marisa Moreno
Por las familias cristianas, para que bajo el amparo de María Madre de Desamparados, vivan fieles a su compromiso de amor y educación de los hijos. Roguemos al Señor.
Oración de los fieles de Dña. Antonia Mut
Para que la Virgen de los Desamparados, Estrella del Mar, bendiga y lleve a buen puerto a los hombres que faenan en el mar. Roguemos al Señor.
Oración de los fieles de D. José Paris
Te pedimos Madre por nuestras madres y por todas las madres del mundo, dales fortaleza e ilusión en su día a día, como tú diste fortaleza a Jesús. Roguemos al Señor.
Oración de los fieles de Dña. Pepita Pérez
Por todos nosotros, para que vivamos siempre atentos a las necesidades de los demás, despiertos ante quien nos necesita y sin flaquear en el servicio gratuito y desinteresado. Roguemos al Señor.



ADORACIÓN ANTE EL SANTÍSIMO

El lunes 4 de mayo recordábamos la figura de San Peregrín, hombre bueno y abierto radicalmente a la presencia de Jesús. La noche antes de que le cortaran la pierna debido a una gangrena, rezando delante del crucifijo se durmió y soñó que las manos de Jesús se desclavaban y tocándole la llaga quedó curado.
Este miércoles, como cada miércoles en la parroquia en un estado normal, tendríamos la adoración eucarística. Es, pues, una oportunidad para dejarnos tocar por Jesús, dejarnos hacer por él, por “Sus Manos”. Que nos toquen, nos modelen, nos transformen a su estilo, desde sus opciones, sus preferencias, actitudes, sus razones para vivir y para entregar la vida. Las manos de Jesús tienen un gran protagonismo y hoy queremos recordarlo y poner el foco de nuestra oración en ellas.
Las manos de Jesús son:
Manos que a los ciegos dieron la visión
Manos que supieron calmar el dolor,
Manos que multiplicaron los panes y los peces,
Manos milagrosas que dan la vida.
Manos benditas de Jesús, salvadoras, gastadas en el don y en el servicio, especializadas en partir el pan, lavar los pies y acariciar niños.
Manos gloriosas marcadas por los clavos, argumentos de fe para el que duda, pruebas del amor más grande, anticipos de gloria para las manos que sirven, aman y esperan.

Durante toda su vida, las manos de Jesús han curado, levantado, bendecido, acariciado, enderezado,
resucitado, multiplicado los panes.
Sus manos son el vehículo de su ser. A través de ellas ha comunicado vida, ha recompuesto lo roto, ha ayudado a la gente a “nacer de nuevo”.



Os invito a contemplar hoy las manos de Jesús.
Primero, esas manos que comunican vida, que tienen poder para rehacer, para recrear…, esas manos de las que salía una fuerza que lo curaba todo… Quizá necesitamos dejarnos tocar y curar por esas manos… Dejarnos hacer por las manos de Jesús.
Hoy también puedes contemplar tantas manos que, en nuestro mundo y en estos días de estrecheces, de tanta gente que lo está pasando mal, con mucha incertidumbre, por esos fallecidos, por esas familias desconsoladas, por la situación de tantos trabajadores que engrosan las filas del paro, por tantas…, estas manos están prolongando las manos de Jesús y sus gestos de curar, servir, sanar, lavar los pies… Tenemos tantos ejemplos a nuestro alrededor. Recordémosles y hagamos memoria…
Os invito a continuar haciendo memoria con esta poesía Richi Donet.

MANOS ABIERTAS
Si se cierran se vuelven un puño,
que amenaza, que irrita y golpea;
pero si abres los dedos se vuelven
manos abiertas,
que acarician, piden y trabajan
y que adoptan un gesto de espera,
que saludan, que invitan y dan,
manos abiertas.
Si son puños se vuelven frontera
que te aísla del resto del mundo;
pero si abres tus manos son puentes,
manos abiertas,
manos limpias que no ocultan nada
cuando ofrecen amistad sincera,
manos llenas de amor y sudor,
manos abiertas;
manos llenas, manos incansables
que derrochan consuelo en las penas,
manos fuertes, manos con calor,
manos abiertas,
que se aferran a otras con fuerza
derribando los muros del miedo
y comparten risas y dolor,
manos abiertas

-          Alabado sea el Santísimo Sacramento del altar
-          Sea por siempre bendito y alabado

Oración: Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de Tú pasión; Te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de Tu Cuerpo y de Tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de Tu redención.


Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amen.


martes, 5 de mayo de 2020



Enlace Novena de la Virgen de los Desamparados
día 5 de Mayo


https://youtu.be/WuoPyeVvIKM


Meditación a la Virgen de los Desamparados.
Voz: Dña. Tere Coll



Día 5
PETICIONES A LA VIRGEN DE LOS DESAMPARADOS


Oración de los fieles de Dña. Isabel López
Por todos nosotros, que participamos desde nuestras casas a la novena, para que el espíritu de gratitud y de alabanza que brilló en la Virgen María nos haga siempre fieles y agradecidos en los momentos de prueba y de alegría. Roguemos al Señor.

Oración de los fieles de Dña. Mª Vicenta Molina
Para que,  por la poderosa intercesión de la Virgen de los Desamparados, Dios guarde de todo mal, a los hombres y mujeres del mar. Roguemos al señor.

Oración de los fieles de Dña. Rosa Moncho
Por nuestra Cofradía, que no destaquemos por ser muchos o importantes, o por hacer muchas cosas. Que nos conozcan, por vivir y construir el Mandamiento del amor fraterno. Roguemos al Señor.

Oración de los fieles de Dña. Encarna Montoya
Tú que eres nuestra mediadora ante tu hijo Jesucristo, te pedimos amparo y protección. Roguemos al Señor.

lunes, 4 de mayo de 2020



  Día 4
PETICIONES A LA VIRGEN
 DE LOS DESAMPARADOS
Oración de los fieles de Dña. Sara Marchante
Por todos nosotros, mayorales y mayoralesas, que seamos un rincón cálido, un lugar donde nos respetemos, un espacio donde vivamos como verdadera familia y unidos, trabajemos por el Reino de Dios. Roguemos al Señor.
Oración de los fieles de Dña. Beatriz Martí
Por los enfermos, los que sufren, los que están fuera de sus hogares, para que encuentren en la Iglesia una mano tendida que les ayude en sus necesidades y los anime a creer y a esperar. Roguemos al Señor.
Oración de los fieles de Dña. Inmaculada Martínez
Por todas las personas que han atendido y atienden  a los enfermos del covid-19, para que se sientan amparadas bajo el manto de nuestra Madre de Desamparados. Roguemos al Señor.
Oración de los fieles de Dña. Marina Más
Para que en la alegría y en la tristeza, en la serenidad y en la angustia, en la enfermedad y en la muerte, seas nuestro amparo, Madre de Desamparados. Roguemos al Señor.



Novena Verge Desamparats 2020 - Día 4

Novena Verge Desamparats 2020 - Día 4


FIESTA DE SAN PEREGRÍN LAZIOSI, SIERVOS DE MARÍA
4 de mayo de 2020

En el año de 1283 san Felipe Benizi, entonces prior general de los Siervos de María, cuando trataba
de conducir a los ciudadanos de Forlí a la obediencia de la sede apostólica, fue arrojado con golpes e insultos de aquella ciudad.
Uno de ellos, un joven de dieciocho años y de distinguida familia, llamado Peregrin Laziosi, arrepentido, fue a pedirle humildemente perdón. San Felipe lo recibió afablemente. Desde entonces, aquel joven empezó a despreciar las cosas del mundo y a invocar con fervor a la Virgen para que le mostrara el camino de la salvación. No mucho tiempo después, acudió al convento de los Siervos de Siena, en donde, después de vestir el hábito de la Virgen, se entregó con ardor a su servicio. Allí, con la ayuda del beato Francisco de Siena, se fue ejercitando en el estilo de vida de los Siervos de María.
Algunos años más tarde, fue enviado de nuevo a Forlí. Allí, lleno del amor de Dios y de nuestra Señora, se dedicaba sin tregua a las oraciones, meditación de la palabra de Dios; su ardiente amor al prójimo lo impulsaba a socorrer a los pobres en sus necesidades, mostrándoles una tierna caridad.
Peregrín destacó por su espíritu de penitencia y mortificación. Era austero hasta el extremo, cuando caía rendido por el cansancio se apoyaba en el escaño del coro o en una piedra; sorprendido por el sueño, no buscaba el lecho, sino que se tendía en la tierra desnuda. A consecuencia de tal rigor, a la edad aproximada sesenta años, comenzó a sufrir un voraz cáncer originado por una llaga varicosa que padecía en la pierna derecha.
El médico Pablo Salazio fue a visitar al paciente siervo de Dios y, con el consentimiento de la comunidad, determinó amputarle la pierna. Peregrín, la noche anterior a la operación, se arrastró hasta la sala capitular para orar ante un Crucifijo que allí había; entonces, agotado por el cansancio, se quedó dormido: en el sueño le pareció ver a Jesús que bajaba de la cruz y le sanaba la pierna. A la mañana siguiente, el médico se presentó para llevar a cabo la amputación, pero no encontró ninguna señal de la gangrena ni cicatrices del cáncer. Quedó atónito, y esparció por toda la ciudad la noticia de tan portentoso milagro. Tal prodigio contribuyó a acrecentar la veneración que todos sentían por Peregrín.
Finalmente, aquejado por una altísima fiebre, cuando se acercaba a los ochenta años, entregó su alma a Dios en el año 1345. Extraordinaria fue la afluencia de gente, de la ciudad y de los alrededores, ante su féretro. Se cuenta que algunos enfermos obtuvieron la salud por intercesión de Peregrín. Su cuerpo se conserva con gran veneración en la iglesia de los Siervos en Forlí. El papa Pablo V lo beatificó en el año 1609 y el papa Benedicto XIII lo canonizó en el año 1726.


Oración a San Peregrín
San Peregrín, siervo fiel de la Virgen María, tu que nos dejaste el ejemplo de una auténtica conversión, una devoción verdadera a Jesús y a María, un amor hacia los más pobres y enfermos y de fortaleza en las adversidades, escucha nuestras peticiones ….
tu intercesión poderosa nos libre de la enfermedad y de todo mal del alma y del cuerpo y nos consiga la gracia de la salvación eterna. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén