domingo, 13 de octubre de 2019


ENVÍO AGENTES DE PASTORAL-Gracias a todos
















EL DÍA 24 DE OCTUBRE, 
iniciamos la formación parroquial
EL CREDO- FUNDAMENTOS BÍBLICOS
La formación estará impartida 
por el profesor D. Ricardo Lázaro 
a las 20'30 horas en la Parroquia . 
OS ESPERAMOS


 ACTITUD DE LA GRATITUD
Yendo Jesús camino de Jerusalén entre Samaria y Galilea. De lejos diez leprosos a gritos le decían: Jesús, maestro, ten compasión de nosotros…mientras iban de camino quedaron limpios, uno de ellos al verse curado, se volvió alabando a Dios. Este era un samaritano… ¿No han quedado limpios los diez? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?...
ENTRA EN TU INTERIOR
El evangelio de esta semana del evangelista Lucas, conocido como los diez leprosos, no narra historias de grandes personajes, sino más bien de diez personas anónimas marcadas por la enfermedad de la lepra, de los diez uno es un samaritano,( un extranjero), es decir doblemente excluido de la sociedad- leproso y marginado-.  Los diez a gritos claman a Jesús desde lo lejos,  solo la compasión y la fama de realizar curaciones les podía dar esperanzas y apelaron a la compasión de Jesús, y los diez quedan curados, nueve de ellos se ven libres de la lacra de la enfermedad y la posibilidad de volver a la vida que llevaban antes de enfermar, a recuperar toda su vida como judíos con todos sus derechos. Los diez reciben un mismo beneficio a simple vista, pero el samaritano reacciona, no solo ha sanado de cuerpo, no vuelve a ser el de antes, se siente sano y “salvo” renovado ¿Tal vez recibió alguna cosa diferente a los otros nueve?  El encuentro le ha transformado y vuelve a dar gloria a Dios. El evangelio nos presenta como actúa la fe.
La sorpresa de Jesús no es por el que vuelve, sino por los que siguieron su camino y formula tres preguntas: ¿No han quedado limpios los diez? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?... Con sinceridad preguntémonos, que hubiéramos dicho nosotros de los nueve ¡Son unos aprovechados! ¿ Que les costaba regresar y darme las gracias? ¿Y nosotros? ¡Qué importante es reconocer y dar las gracias! Muchas veces actuamos como si todo lo que recibimos nos lo merecemos.
En la eucaristía (del griego εὐχαριστία, eucharistía, 'acción de gracias'), repetimos Señor ten piedad -Señor ten compasión de nosotros- , como los diez leprosos.  Actuemos  con gratitud.
 

domingo, 6 de octubre de 2019





ACRECIENTA MI FE
En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor – Auméntanos la fe -. El Señor contestó: si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera – Arráncate de raíz y plántate en el mar. Y os obedecería…
ENTRA EN TU INTERIOR
El texto del evangelio de Lucas nos lleva a unirnos a la petición al Señor: Aumenta mi fe – bella invocación, una petición siempre actual, siempre necesaria. Danos una fe contagiosa, una fe que mueva montañas, moreras…, que nos haga vivir humildemente el servicio al Señor y a los hermanos. La fe siempre conlleva hacer grandes cosas. Y es que la fe no es solamente una creencia en un Dios Todopoderoso. La FE, es sobre todo una gran confianza, una adhesión, una comunión con la bondad de Dios, nuestro Padre. En medio del mundo la fe hace amar, buscar y trabajar para un mundo más humano, crea reconciliación, esperanza en los que se encuentran abatidos...hoy y cada día más el mundo necesita de una gran fe para extirpar egoísmos,  ambiciones ...¿Es la fe el don que orienta y mueve mi vida? ¿Me considero una persona “de fe”, de comunión con la bondad de Dios?...  “Señor, auméntanos la fe”, para que cada uno de tus hijos desde la humildad y el servicio a los demás, demos pequeños pasos hacia un mundo más fraterno.  Ya que hemos venido a servir y no a ser servidos. Aumenta nuestra fe para que te experimentemos resucitado en nuestro corazón.