domingo, 4 de noviembre de 2018




AMARTE – AMAR COMO TU AMAS
Un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Qué mandamiento es el primero de todos? Respondió Jesús: Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser… Amarás a tu prójimo como a ti mismo…
ENTRA EN TU INTERIOR
Ante la pregunta del escriba, Jesús responde y nos responde, con gran simplicidad pero solo, a simple vista. Amar SI, pero no a medias tintas; AMAR CON TODO NUESTRO SER. Amar a Dios que es Amor en esencia y amar a los demás como intermediarios suyos- Dar de lo que recibimos -. Para ello necesitamos haber experimentado en nosotros el don del Amor que es Dios.
El escriba le pregunta por el "primero de todos", también hoy nos preguntamos por nuestras prioridades( por lo primero), por nuestros compromisos, responsabilidades, y así una larga lista, que nos lleva en demasiadas ocasiones a perder del horizonte lo esencial: Nuestra necesidad básica, nuestra esencia humana que no es otra que - Amar y ser amados-. El amor es el regalo, gracia; el amor se nos da, por tanto también es un don darlo a los demás. Amar es “comunidad”, es pluralidad, se necesita el sentimiento en ti y el ser a quien amar, si experimentamos el amor en nosotros se comparte, o se convierte en egocentrismo, egoísmo y no en amor. ¿Me comprometo a amar a Dios y a amar como me ama Dios?


domingo, 21 de octubre de 2018


SER PARA LOS DEMÁS
Santiago y Juan le dijeron: Maestro queremos que hagas lo que te vamos a pedir. Él les digo: Que queréis  que haga por vosotros?... Concédenos sentarnos en tu gloría… Los otros diez se indignaron contra ellos… Jesús reuniéndolos a todos les dijo: El Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida
ENTRA EN TU INTERIOR
Frente a destacar, el evangelio pone la entrega, la disposición de servicio a los demás, no destacar sobre los demás. Santiago y Juan se quieren posicionar para resultar y ser figuras influyentes, querían puestos de honor. “Queremos que hagas lo que te vamos a pedir”, ¿Cuántas veces nuestras oraciones son de petición y no tanto de confianza?, Jesús nos responde a cada uno como les respondió: ¿Qué queréis que haga por vosotros? Disponibilidad completa por parte de Jesús, y es cuando ellos (y tal vez en demasiadas ocasiones nosotros), pedimos por glorias, honores, pero eso sí para nosotros, ellos olvidan pedir por los otros diez, pero nosotros en demasiadas ocasiones olvidamos al más cercano a nosotros, a quien está a nuestro lado.
¡ Tanto tiempo siguiendo al Maestro y aun no se habían percatado de la enseñanza esencial, primordial: Amar y servir!. No se trata de amar o servir, ni  triunfar o servir, van de la mano se sirve con amor y desde el amor y se triunfa sirviendo. Jesús se pone como ejemplo de servicio, de entrega, hasta las últimas consecuencias, Dar su vida. Pero y nosotros ¿Mi servicio va encaminado a dar sentido a mi vida, o busca compensaciones por el servicio?
Para terminar recordemos una frase que hace unos años se oía constantemente en nuestra sociedad y que últimamente se ha abandonado “ Para servir a Dios y a Usted?



domingo, 14 de octubre de 2018






ENVÍO AGENTES DE PASTORAL DE NUESTRA PARROQUIA
Pidamos por todos ellos, para que el Señor les conceda su fuerza y su espíritu

SEGUIRTE: DESPRENDERNOS PARA LLENARNOS DE TI
Un joven le preguntó a Jesús que tenía que hacer para ganar la vida eterna. Él le dijo que cumplir los mandamientos, (él los cumplía). Jesús entonces le dijo: vende lo que tienes y dáselo a los pobres y luego sígueme. Pero como era muy rico se marchó…
ENTRA EN TU INTERIOR
Todas nuestras acciones tienen repercusiones tanto en nosotros como en los que nos rodean. Él joven del evangelio no nos resulta extraño hoy en día, ¡Es actual! Cumple con la ley  y tiene inquietudes. Pregunta a Jesús ¿Qué hacer…? Él le responde, no por el “hacer” sino por el “ser”. Nos preocupa el “hacer” pero dejamos de lado el “comprometerse”. Cuando nos comprometemos nuestras acciones nos definen, he ahí el “ser”. ¿Qué hacer para heredar la vida eterna?, no le preocupa el día a día, es rico, pero le falta lo único que le permite seguir a Jesús, el desprendimiento. Cuando la riqueza se convierte en un dios-salvador es muy difícil mirar al cielo y extender la mano al necesitado. El hecho de tener o no tener, no es lo significativo, es como manifestamos el poseer, nuestro apego a los bienes. El joven marcha pesaroso, ya que elegir un camino lleva consigo el renunciar a otro. Jesús le deja ir pues Dios respeta su libertad, su decisión. Si tenemos el corazón lleno por acumular posesiones nos falta espacio para lo realmente importante,  Dios.