sábado, 13 de abril de 2024

Tú eres pascua, aunque tus proyectos fracasen, si mantienes la confianza en hombres y mujeres y dejas a Dios ser Padre y Madre.

Eres pascua, aunque tu vida parezca estéril, si te sientes habitado por su presencia amiga que misteriosamente te acompaña y salva.

Eres pascua, aunque en nada destaques, si bebes en sus manantiales y te conformas con ser simplemente cauce.

Eres pascua, aunque andes errante, si compartes lo que eres y tienes y despiertas alegrías en otros caminantes.

Eres pascua, aunque seas débil y torpe, si escuchas su palabra serena y abierta –"Soy yo, no temas"– y dejas que florezca.

Eres pascua, aunque pidas pruebas para creer, si besas las llagas que otros tienen y esperas entre hermanos su presencia.

Eres pascua, aunque tus manos estén vacías, si te abres al otro, el que sea, y le dejas que ponga tu corazón en ascuas.

Eres pascua, aunque no lo creas, aunque te rompas en mil pedazos, aunque mueras en primavera..., porque Él pasa y te libera.

Eres pascua, aunque tengas las puertas y ventanas cerradas, porque Él te ama y se hace presente para abrirte a la vida y alegrarte. Amén

 

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