sábado, 10 de mayo de 2025


 

2025 CICLO C TIEMPO PASCUAL IV

Virgen de los Desamparados

Hoy el domingo del buen pastor, jornada mundial de oración por las vocaciones. Leemos un evangelio breve, sólo cuatro versículos sobre quién es Dios y quiénes somos nosotros.

Mis ovejas escuchan mi voz. Ser de Dios exige escuchar. Prestemos atención al pequeño detalle: escuchan mi voz, y no mis palabras, porque las ovejas no entienden el lenguaje del pastor. Igual que un recién nacido que escucha a su madre durante unos meses, reconociéndola como la única voz que le encanta desde el principio, aunque no entienda su significado. Es una voz es amiga

Con el tono de voz podemos arañar, podemos herir o podemos acariciar, porque la voz lo contiene todo: afecto, devoción, cuidado, seducción.

- Las ovejas. Comienza hablando de mis ovejas, las que escuchan la voz de Jesús y lo siguen, a diferencia de las autoridades judías, que no creen en él. La aceptación y el seguimiento de Jesús no excluyen la libertad humana.

- El pastor. ¿A dónde lleva a las ovejas? Jesús las lleva a la vida eterna. Algo que se realiza no solo después de la muerte, sino ya en este mundo. La fe en Jesús da una dimensión nueva a la existencia de quien cree en él.

- Los ladrones. La parábola del buen pastor no los menciona expresamente, pero son los que intentan arrebatar a las ovejas de las manos de Jesús. En cualquier caso, no tendrán éxito, no podrán arrebatarlas de su mano.

- El Padre. Yo y el Padre somos uno.

1. Lo esencial del cristiano es creer en Jesús y seguirlo. Muchos piensan que lo importante es practicar una serie de normas y ritos. Todo eso tiene que basarse en una relación personal con Jesús.

2. Confianza en él. Porque él no permitirá que nadie arrebate a las ovejas de su mano. Lo cual no significa que nos veamos libres de dificultades.

3. Conocimiento de Jesús. Quien conoce a Jesús conoce al Padre, identificarnos con él.

Que sabor nos deja la presencia de la Virgen:

- Dulce: posiblemente es el sabor fundamental de María. Como madre, evoca la dulzura, el cariño, las caricias, el amor incondicional. María es alegría, servicio, acogida, amabilidad…

- Salado: La expresión “persona salada” es ser graciosa, chistosa, una persona con encanto. La podemos imaginar moviéndose y llenando la vida en Caná: “Va, Jesús, tú puedes ayudar si quieres

- La sal nos recuerda también a las lágrimas. Un mar de lágrimas, la mar es salada.

- La sal conserva: ser sal de la tierra para que esta no se corrompa. María, como madre, fue sal con su propio hijo, sembrando en su corazón una forma de mirar al mundo que evitaba todas las ideologías que ensucian la mirada limpia de un niño. María estuvo entre los apóstoles como sal, para que no se desvirtuara el mensaje del Maestro y recibió el encargo “cuida de tus hijos”.

miércoles, 7 de mayo de 2025

2025 MAYO MEDITACIÓN EUCARÍSTICA

EL PERRO VIEJO

Señor Jesús sacramentado delante de tu presencia queremos sentirnos amados y queridos por ti. Tu nos enseñas en este camino pascual que la vida triunfará al final y que la muerte no tiene la última palabra. En ti encontramos paz, serenidad y paciencia con todo lo que nos acontece. Muchas veces queremos ver, palpar y tocar la realidad futura y esa solamente se nos revelará la final del camino.

Por eso en esta tarde queremos pedirte la virtud de la paciencia y la sabiduría en actuar con calma, confianza y discernimiento. Tú que nos enseñaste a tener paciencia ante la injusticia, cuando fuiste arrestado, no te defendiste con violencia, aunque tenías el poder para hacerlo. Le dijiste a Pedro: “Vuelve tu espada a su lugar, porque a quien espada mata de espada perecerá”

Tú, Jesús venciste sin luchar físicamente, sino cumpliendo con tu propósito a través del sacrificio y la obediencia.

El perro viejo y el leopardo joven: Cuentan que un viejo perro salió un día a perseguir mariposas. No tenía prisa. No tenía rumbo. Solo quería sentir la vida entre sus patas una vez más. Pero entre juego y juego, se perdió. Y para peor, un joven leopardo, hambriento y veloz, empezó a acercarse.

El perro, viendo el peligro, no corrió. No tenía fuerza para eso. Lo que sí tenía… era sabiduría. Así que se sentó de espaldas, mordisqueó unos viejos huesos que había por allí, y en voz alta dijo:

- Mmm… este leopardo que acabo de comer estaba delicioso. ¿Habrá más por aquí?

Al escucharlo, el joven leopardo frenó en seco. Miró al viejo perro con miedo. Y huyó. No fue la fuerza la que salvó al perro. Fue su inteligencia. Pero la historia no termina ahí.

Un mono, que vio todo desde lo alto de un árbol, decidió traicionar al perro: corrió tras el leopardo para contarle la verdad a cambio de protección.

El perro, que no era tonto, los vio venir de vuelta, el leopardo enfurecido, y el mono montado en su lomo.

Esta vez, sin perder la calma, se volvió a sentar de espaldas y murmuró en voz alta:

- ¿Dónde estará el mono? Hace rato lo mandé a buscarme otro leopardo y todavía no ha regresado.

El leopardo frenó de golpe. Miró al mono. Y esta vez, el que salió corriendo fue el mono.

 

Esta historia es una joya de sabiduría disfrazada de fábula: sencilla, pero profundamente poderosa.

En resumen, Jesús refuerza esta enseñanza mostrando que la verdadera victoria viene a través de la fe, la paciencia y la obediencia, no de la confrontación directa. Vencer sin pelear es actuar con sabiduría, humildad y confianza en Dios.

El viejo perro representa a quien ha acumulado experiencia y ha aprendido que no siempre se gana con fuerza bruta o velocidad, sino con inteligencia estratégica. La forma en que usa las palabras para transformar la percepción de su enemigo refleja una gran verdad: quien controla el relato, muchas veces, controla el resultado.

Y el giro final, con el mono traicionero que termina siendo la verdadera víctima de su ambición, añade una capa más: no solo la astucia salva, también la paciencia y la capacidad de anticipar.

La vida no siempre premia al más rápido. No siempre gana el más fuerte. A veces gana el que sabe esperar, observar, y actuar con sabiduría. Porque la edad no te roba el poder. Te enseña a usarlo mejor.

En la parábola del trigo y la cizaña Jesús nos enseña que no hay que apresurarse a arrancar la cizaña (el mal), porque al hacerlo se puede dañar el trigo (el bien). En su momento, Dios hará justicia. Esto enfatiza la espera confiada.

Tu Jesús no actuaste impulsivamente, sino que esperaste el tiempo oportuno para cada cosa, incluso para iniciar tu ministerio público. Dijiste a menudo Mi hora aún no ha llegado. Esto refleja tu dominio propio, la espera activa y tu alineación con la voluntad del Padre Dios. Amén

 

domingo, 4 de mayo de 2025






 

Este fin de semana, ayer sábado 3 y este domingo 4 de mayo, a las 12 h. hemos celebrado en nuestra parroquia, los dos últimos grupos de las primeras comuniones.

Han sido 25 los niños y niñas que han recibido por primera vez a Jesús en la eucaristía. En total han sido 50 los niños y niñas los que han tomado por primera vez su primera comunión.

Enhorabuena a todos los niños, niñas, padres y familias.

Qué el Señor les bendiga, y la Virgen Santísima les acompañen en la vida.