domingo, 13 de marzo de 2016

LUNES 14 DE MARZO A LAS 20'30 HORAS
CONSEJO PASTORAL PARROQUIAL

Evangelio V domingo de Cuaresma 2016



NO JUZGUES, NO CONDENES
A Jesús estando en el templo le llevaron una mujer adúltera y le dijeron que hacían con ella, pues según la ley de Moisés había que apedrearla. Y dijo Jesús “El que esté libre de pecado que eche la primera piedra” ... y a la mujer “Anda y no peques más”...
EN TRA EN TU INTERIOR
Juzgar y condenar, muchas veces van de la mano. Los fariseos y escribas no van a buscar a Jesús por que confíen en su buen criterio, o porque lo reconozcan con  la autoridad para decidir la suerte de la mujer. Pero Jesús se muestra poco atento, es más puede parecer que su actitud sea de indiferencia ante lo que sucede a su alrededor, “escribe en el suelo” .
Que fácil nos resulta juzgar y condenar. En contrapartida es impresionante la grandeza y generosidad de perdón de Dios. “Quedaron solos Jesús y la mujer, en pie”, los acusadores solo piensan en el pecado de la mujer y la condena de la ley, en cambio Jesús cambiará la perspectiva. Delante de Dios todos debemos reconocernos pecadores, reconocer nuestras limitaciones, la necesidad de perdón... En cambio en demasiadas ocasiones vamos cargados con la piedra en la mano preparada para lanzarla.
Una  vez más las palabras de Jesús nos invitan a mirar en nuestro interior, en nuestro corazón en nuestras entrañas. Se nos invita a mirar a los demás con esa mirada que Dios tiene para con nosotros,  con la mirada limpia para no juzgar ni condenar, con la fuerza necesaria para levantar a los demás de sus miserias... aportando nuestra misericordia, como el Padre tiene para cada uno de nosotros.
¿Con quién nos identificamos más según nuestras acciones?

domingo, 6 de marzo de 2016

REUNIÓN LECTORES Y MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA COMUNIÓN 
VIERNES 11 A LAS 20'30 HORAS EN LOS SALONES PARROQUIALES
OS ESPERAMOS
VIACRUCIS
VIERNES 11 A LAS 19'15 HORAS EN LA PARROQUIA
OS ESPERAMOS

CHARLA A CARGO DE D. RICARDO LÁZARO
JESÚS EL ROSTRO DE LA MISERICORDIA DEL PADRE
A LAS 20'30 EN LA PARROQUIA
OS ESPERAMOS
LUNES 7 DE MARZO
LECTIO DIVINA
21 horas
OS ESPERAMOS 

HIJO PRÓDIGO



EVANGELIO Lc.15,11-33
Parábola del Hijo pródigo: Un padre tenía dos hijos. El menor le dijo a su padre que le diera su parte de herencia. Y salió. Pasado un tiempo pensó en volver...Su Padre lo esperaba con los brazos abiertos y le preparó una fiesta. El hermano mayor se indignó, a lo que su Padre le dijo: Siempre he estado contigo...
ENTRA EN TU INTERIOR
El Padre al ver al hijo “encaminarse” hacía la casa del padre, el Padre sale a su encuentro “corriendo” con los brazos abiertos, lo abraza, lo acoge y le ofrece todo lo necesario para volverle la dignidad humana: le viste, le calza y le da el anillo de pertenencia a la familia.
El hermano mayor que había permanecido al lado del padre, aunque viviendo a su lado no se había percatado que siempre había contado con el amor todo los días. El Padre le hace ver de lo que no  había sido consciente” Hijo tú, siempre estás conmigo y todo lo mío es tuyo...”. Nosotros muchas veces no somos conscientes del regalo cuotidiano que representa estar con el Padre, de la delicia que representa sentirnos amados, de sentirnos en su casa, Nuestra Casa.
Muchas veces, tal vez con demasiada frecuencia somos como hermanos mayores. Solemos rechazar, juzgar y condenar a los que creemos pecadores. Nos sentimos orgullosos de no haber abandonado la casa del padre. El Dios de la misericordia, no quiere excluir a nadie de su mesa, es más Jesús, nos enseña que quiere invitar especialmente a aquellos que son excluidos de las mesas de los hombres por su situación social, por su pobreza, por su enfermedad... Nuestro Padre no hace distinciones de personas, ama a todos por igual pero acoge con especial cariño a los menos amados. ¿Es nuestra actitud mayoritariamente de hermano mayor, que rechaza y no acoge? ¿Qué hay en mí que evoque la misericordia del Padre?
El perdón universal y gratuito que sale del corazón de un padre es todo amor. Ser hijo no se elige es un regalo de los padres y un regalo de Dios, Nuestro Padre. Dios sigue tendiendo constantemente su mano, su misericordia para todos y cada uno