miércoles, 29 de enero de 2025

2025 MEDITACIÓN EUCARÍSTICA

La alegoría del carruaje

Jesús sacramentado de nuevo nos presentamos ante ti para estar contigo y para encontrar sosiego y paz en nuestro corazón. Somos conscientes que Tu presencia nos unifica y nos ayuda a armonizar todos los aspectos de nuestra vida, sino estaríamos todos disgregados. Escuchemos esta bonita historia.

La alegoría del carruaje: Un día, una voz familiar en el teléfono me dice: Sal a la calle que hay un regalo para ti.

Entusiasmado, salí fuera y me encuentro con el regalo. Es un precioso carruaje estacionado justo frente a la puerta de mi casa. Es de madera de nogal lustrada, tiene herrajes de bronce y lámparas de cerámica blanca, todo muy fino, muy elegante, muy "chic". Abro la portezuela de la cabina y subo. Un gran asiento semicircular forrado en pana bordó. Me siento y me doy cuenta que todo está diseñado exclusivamente para mí, está calculado el largo de las piernas, el ancho del asiento, la altura del techo... todo es muy cómodo, y no hay lugar para nadie más.

Entonces miro por la ventana y veo "el paisaje": de un lado el frente de mi casa, del otro el frente de la casa de mi vecino y digo: Qué bárbaro este regalo ¡Qué bien, qué lindo! Y me quedo un rato disfrutando de esa sensación. Al rato empiezo a aburrirme; lo que se ve por la ventana es siempre lo mismo.

Me pregunto: "¿Cuánto tiempo uno puede ver las mismas cosas?" Y empiezo a convencerme de que el regalo que me hicieron no sirve para nada. De eso me ando quejando en voz alta cuando pasa mi vecino que me dice, como adivinándome:

- ¿No te das cuenta que a este carruaje le falta algo?

Yo pongo cara de qué-le-falta mientras miro las alfombras y los tapizados.

- Le faltan los caballos - me dice antes de que llegue a preguntarle.

Por eso veo siempre lo mismo -pienso-, por eso me parece aburrido. Entonces voy hasta el corralón de la estación y le ato dos caballos al carruaje. Me subo otra vez y desde adentro les grito: ¡Eaaaaa!

El paisaje se vuelve maravilloso, extraordinario, cambia permanentemente y eso me sorprende. Sin embargo, al poco tiempo empiezo a sentir cierta vibración en el carruaje. Son los caballos que me conducen por caminos terribles; agarran todos los baches, se suben a las veredas, me llevan por barrios peligrosos. Me doy cuenta que yo no tengo ningún control de nada; los caballos me arrastran a donde ellos quieren. Al principio, ese derrotero era muy lindo, pero al final siento que es muy peligroso. Comienzo a asustarme y a darme cuenta que esto tampoco sirve. En ese momento veo a mi vecino que pasa por ahí cerca, en su auto.

- ¡Te falta el cochero! Me gritó.

Con gran dificultad y con su ayuda, sofreno los caballos y decido contratar un cochero. A los pocos días asume funciones. Es un hombre formal y circunspecto con cara de poco humor y mucho conocimiento. Me parece que ahora sí estoy preparado para disfrutar verdaderamente del regalo que me hicieron. Me subo, me acomodo, asomo la cabeza y le indico al cochero a dónde ir. Él conduce, él controla la situación, él decide la velocidad adecuada y elige la mejor ruta. Y yo solo disfruto el viaje.

Jesús somos conscientes que hemos salido de nuestra casa y nos hemos encontrado con un regalo: nuestra vida. A poco de nacer nuestro cuerpo registró un deseo, una necesidad, un requerimiento instintivo, y se movió. Este carruaje no serviría para nada si no tuviera caballos; Los caballos son como los deseos, las necesidades, las pulsiones y los afectos.

Todo va bien durante un tiempo, pero en algún momento empezamos a darnos cuenta que estos deseos nos llevan por caminos un poco arriesgados y a veces peligrosos, y entonces tenemos necesidad de frenarlos. Aquí es donde aparece la figura del cochero: nuestra cabeza, nuestro intelecto, nuestra capacidad de pensar racionalmente. El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta. Pero quienes realmente tiran del carruaje son tus caballos. No permitas que el cochero los descuide. Tienen que ser alimentados y protegidos, porque ¿qué haríamos sin los caballos? ¿Qué sería de nosotros si fuéramos solamente cuerpo y cerebro? Si no tuvieras ningún deseo, ¿cómo sería la vida? Tampoco podemos descuidar el carruaje, porque tiene que durar todo el proyecto. Y esto implicará reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento. Porque si el carruaje se rompe se acabó el viaje. Amén

 

sábado, 25 de enero de 2025


 


 


 


 

Si me llamas, te seguiré sin dudar aunque el camino sea desconocido y duro.

Si me hablas, callaré y creeré en Ti aunque tu voz destroce mis planes y sueños.

Si quieres podarme, me dejaré podar aunque mi savia se desparrame en tierra sin nombre.

Si me acrisolas al fuego, me dejaré purificar aunque pulverices mis deseos y posesiones.

Si me invitas, entraré en tu casa y en tu corazón aunque sea pobre y mendigo.

Si me quieres contigo, iré a donde quieras, aunque no me gusten leyes y obediencias.

Y si me miras con amor, intentaré acoger tus anhelos aunque los mimbres de mi ser no sirvan para ello.

Amén

 

2025 CICLO C TIEMPO ORDINARIO III

DOMINGO DE LA PALABRA

 

El texto de Nehemías narra un hecho importante para el pueblo judío: la lectura pública de la Palabra de Dios. A partir de ese momento va ser considerada la religión del Libro; la relación de Dios con su pueblo será a través de su Palabra. Esta Palabra adquiere una dimensión existencial, porque contiene un mensaje para cada uno de nosotros.

La Iglesia proclama a Jesús como esa palabra encarnada que trae la Buena Noticia que es capaz de ofrecernos un nuevo modo de vida, de encuentro y de fraternidad.

San Pablo considera a la Iglesia como el cuerpo humano, es acertada e iluminadora. Destaca la Diversidad y Unidad en la Comunidad. Cristo cabeza todos los demás formamos su cuerpo y cada uno según su vocación y misión trabaja por el bien de los demás, del resto del cuerpo.

El evangelio de Lucas destaca la Buena Noticia como itinerario de Vida, que va descubriendo progresivamente a Cristo, a través de su Palabra, y la aplicamos a nuestras experiencias vitales. El conocimiento de Jesús se hace imprescindible en la oración, en nuestro interior, para luego vivirlo y ofrecerlo a los demás.

En la Sinagoga de Nazaret, donde se congrega el pueblo para escuchar la proclamación y la enseñanza de la Palabra de Dios, proclama: “hoy se cumple está escritura”. Jesús anuncia el Reino de Dios, verdadera dimensión de su misión profética y mesiánica. Su enseñanza es activa y renovadora, con el objetivo de no quedarnos ensimismados en tradiciones y modos antiguos, que en ocasiones están vacíos. Recuperar el espíritu profético, para anunciar la Buena Noticia, aquí y ahora, en nuestra realidad, en nuestros ámbitos, porque es una tarea más que necesaria en la actualidad.

El Espíritu de Cristo nos invita a seguir su estela, para llevarla al mundo con nuestros lenguajes y modos, para que se encarnen en nuestra sociedad. El estilo de Jesús, pues no solo enseñaba con palabras y parábolas, sino también con sus obras: Es el Espíritu el que lo empuja a dedicar su vida entera a liberar, aliviar, sanar, perdonar. Ese debe ser nuestro itinerario de vida cristiana.

Los cristianos no creemos en cualquier Dios, sino en el Dios atento al sufrimiento humano. Frente a la «mística de ojos cerrados», el que sigue a Jesús se siente llamado a cultivar una «mística de ojos abiertos» y una espiritualidad de responsabilidad absoluta para atender al dolor de los que sufren. A Jesús no le importa si el pobre y el ciego son justos o pecadores, en el evangelio se habla de sufrimiento y no de culpa. Hay oscuridad y dolor, y eso basta para herir el corazón de Dios.

Todos los ojos están fijos en él, y en el gran silencio resuenan las primeras palabras oficiales de Jesús: «Hoy se ha cumplido la palabra de Isaías». Y la sinagoga de Nazaret se llenó de humanidad herida y frágil, de pobres y últimos, que se convirtieron en los principales del Reino. Y Dios se colocó a su derecha, a su sombra. Y la sinagoga se llenó de luz y esa luz todavía nos alcanza hoy a nosotros, Iglesia del tercer milenio.

 

miércoles, 22 de enero de 2025


 

2025 MEDITACIÓN EUCARÍSTICA: el gato y los pollitos

Jesús en esta tarde, aquí cerca de ti queremos aprender de ti que el amor y la dedicación tienen un poder transformador, capaz de cambiar tanto a las personas como a las circunstancias. Tu vida y Tus enseñanzas fueron un reflejo constante de este principio. A lo largo de tu ministerio, nos mostraste que el amor no es solo un sentimiento, sino una acción concreta y desinteresada, capaz de sanar, perdonar y redimir.

El amor que Tú predicaste no se basa en condiciones, sino en la voluntad de dar sin esperar nada a cambio. Este amor tiene el poder de derribar barreras, superar rencores y unir a las personas más allá de sus diferencias. La dedicación que mostraste al seguir la voluntad del Padre, incluso hasta la cruz, nos invita a comprometernos de manera total con lo que creemos, a no rendirnos ante la adversidad y a buscar siempre el bien común.

Cuando vivimos con amor y dedicación, nuestras acciones pueden tener un impacto más allá de lo que imaginamos. El amor, cuando es genuino y no tiene límites, tiene la capacidad de transformar no solo nuestras vidas, sino también las de aquellos que nos rodean. Escuchemos esta historia

El gato y los pollitos: Había una vez un gato llamado Tito, que vivía en una granja en medio del campo. Tito era un gato especial, pues no se dedicaba a cazar ratones ni perseguir pájaros como otros gatos. En cambio, Tito se dedicaba a cuidar a un grupo de pollitos que vivían en la granja. Tito tenía un don especial para cuidar a los pollitos.

Los protegía de las inclemencias del tiempo y los defendía de los peligros que acechaban en el campo. Tito era como un padre para los pollitos, siempre atento y dispuesto a ayudarles en todo lo que necesitaran.

Los demás animales de la granja se sorprendían al ver a Tito rodeado de pollitos, pues nunca habían visto algo así. Los cerdos gruñones, las vacas lecheras y los caballos trotadores miraban con asombro al gato protector de los pollitos.

Pero Tito no se preocupaba por las miradas de los demás animales, pues sabía que su labor era importante y necesaria para el bienestar de los pollitos.

Una tarde de verano, mientras los pollitos jugaban en el campo, un zorro astuto apareció de repente. El zorro buscaba una cena fácil y sabía que los pollitos eran una presa perfecta. Pero Tito estaba alerta y se dio cuenta del peligro enseguida. Corrió hacia los pollitos y los reunió a su alrededor, formando un círculo de protección.

El zorro intentó acercarse, pero Tito le plantó cara valientemente. Maulló y gruñó, mostrando sus afiladas garras y sus dientes afilados. El zorro se asustó y retrocedió, y Tito aprovechó la oportunidad para poner a salvo a los pollitos. Los recogió con cuidado en su boca y los llevó hasta el gallinero, donde estarían a salvo.

Los demás animales de la granja se quedaron admirados ante la valentía de Tito. Nunca habían visto a un gato tan valiente y decidido. A partir de ese día, Tito se convirtió en el héroe de la granja, y los pollitos lo adoraban aún más si cabe. Desde entonces, Tito siguió cuidando de los pollitos con la misma dedicación y cariño que siempre.

Y los demás animales aprendieron a respetar y valorar su labor. Porque Tito era un gato especial, un gato protector de los pollitos, un gato que demostró que el amor y la valentía no tienen límites.

Jesús cuanto podemos aprender de esta sencilla historia. Comprender que el amor y la dedicación pueden llevarnos a hacer cosas extraordinarias por aquellos a quienes amamos. Ser conscientes que la tarea más importante de los que aman es proteger, cuidar, dar espacio en sus vidas y considerarlos como lo más importante de nuestras vidas.

Tú nos enseñaste que es cierto que el amor y la dedicación tienen un poder increíble, capaz de inspirarnos a superar obstáculos, realizar sacrificios y hacer todo lo necesario para cuidar y apoyar a quienes amamos. Esto nos lleva a lograr cosas que de otro modo parecerían imposibles, ya sea en las relaciones personales, el trabajo o en la vida diaria. Cuando el amor es la fuerza impulsora, las acciones se vuelven profundas y significativas.

Tito, el gato protagonista, demostró que, aunque su instinto depredador lo llevaba a cazar, su amor y compromiso por cuidar a los pollitos lo convirtieron en un héroe en la granja. Siempre debemos seguir nuestros instintos más nobles y que podemos hacer una gran diferencia en la vida de los demás con nuestra dedicación y amor. Amén

sábado, 18 de enero de 2025


 


 


 El próximo sábado 25 de enero a las 18 horas

MISA CON NIÑOS
Para todos los niños con sus familias y los niños de catequesis de primera comunión.
OS ESPERAMOS


 


 

¿FALTA ALGO?

Si Dios ha aterrizado en el mundo

es porque quiere elevar al hombre al mismo cielo.

Si Dios ha bajado al mundo

es porque quiere compartir con la tierra el regocijo del cielo.

Si Dios habla por Jesús

es porque Dios quiere ser, además de escuchado, contemplado.

Si Dios se involucra en la fiesta del mundo

es porque sabe que le falta alegría al ser humano.

Si Dios pone vino bueno al final de una fiesta

es porque nosotros solemos ofrecer de aquel otro que pronto se acaba.

Si Dios tarda en transformar algunas cosas de la tierra

es porque el hombre se resiste a ofrecer sus manos.

Si Jesús no es invitado a muchas fiestas

es difícil que llegue el vino para todos.

Si Jesús no es acogido desde la libertad

Él no se va a imponer por la fuerza.

Si Jesús no es invitado a las bodas de la fiesta del mundo

siempre diremos aquello de: ¡falta algo! ¡falta alguien!

Por ello mismo, porque queremos que todo esté a punto,

¡Ven Señor a nuestra fiesta!

¡Cambia el agua de nuestra tristeza en vino de eterna alegría!

¡Transforma la fiesta postiza en alegría auténtica de corazón!

 


 

2025 CICLO C TIEMPO ORDINARIO II

El Evangelio resalta quién es Jesús, en las Bodas de Caná de Galilea invitado junto con María, su madre y sus discípulos el primer signo que realiza al inicio de su misión. Jesús anuncia la capacidad y la fuerza de su evangelio, capaz de transformar una vida aguada en una vida plena y feliz.

El vino se había terminado antes de hora y María advierte el problema a Jesús. A pesar de la evasiva inicial, María sabe que Jesús dará una solución; pone a los criados a las órdenes de su hijo, y convierte el agua en un vino excelente, ante el asombro del mayordomo y los servidores.

- Con esta primera acción Jesús contribuye a una existencia gozosa y feliz compartida con los demás. Cuando Cristo se hace presente aparece el júbilo y el gozo. Es preciso recuperar esa perspectiva gozosa del evangelio de Jesús, capaz de aliviar el sufrimiento y la dureza de la vida.

- Las tinajas de agua vacías para las purificaciones representa la Alianza ya caduca que será sustituida por la Nueva Alianza. La religión de la ley escrita en tablas de piedra está exhausta; no hay agua capaz de purificar al ser humano. Las palabras “no tiene vino” deben hacernos reflexionar sobre nuestra manera de vivir la fe. Con frecuencia vivimos una “religiosidad aguada”, que no aporta alegría ni convence.

- Finalmente resaltar que se alude a la hora de Jesús. La hora, sobre la que Jesús dice que no ha llegado todavía es la hora de su glorificación, el paso de su muerte a la resurrección, el paso de este mundo al Padre.

- Lo sucedido en Caná de Galilea es el comienzo de todos los signos. El prototipo de los que Jesús irá llevando a cabo a lo largo de su vida. Todo ocurre en el marco de una boda, la fiesta humana por excelencia. La salvación de Jesucristo ha de ser vivida y ofrecida por sus seguidores como una fiesta que da plenitud a las fiestas humanas cuando éstas quedan vacías, «sin vino» y sin capacidad de llenar nuestro deseo de felicidad total.

El relato sugiere algo más. El agua solo puede ser saboreada como vino bueno cuando interviene Jesús. No se puede evangelizar de cualquier manera. Para comunicar la fuerza transformadora de Jesús no bastan las palabras, son necesarios los gestos. Evangelizar no es solo hablar, predicar o enseñar; menos aún, juzgar, amenazar o condenar.

A muchos contemporáneos la palabra de la Iglesia los deja indiferentes; las celebraciones los aburren. Necesitan conocer signos cercanos y amistosos por parte nuestra. El evangelio es una invitación a redescubrir la fuerza renovadora de un Cristo vivo que viene a ensanchar la vida del hombre y a sacarlo de su mediocridad.

- Resaltar el papel de María: su atención a las cosas cotidianas que suceden a nuestro alrededor; sus palabras convincentes dirigidas a los sirvientes; pero sobre todo su convicción que Jesús podía subsanar el hecho de la falta de vino; María nos enseña a confiar en Jesús, en depositar en él nuestras preocupaciones, nuestros problemas, nuestras ansias de una vida feliz y más alegre.

miércoles, 15 de enero de 2025


 

2025 ENERO MEDITACIÓN EUCARISTICA:

EL BAMBÚ JAPONÉS

Querido Jesús está tarde al estar en tu presencia queremos sentirnos amados por ti y queridos en los mas interno de nuestra vida y de nuestro corazón. Sabemos que necesitamos reforzar estos sentimientos y verdaderamente crecer en la confianza que tú nos brindas siempre. Tantas veces nos desanimamos y tiramos la toalla, pero tú continúas a nuestro lado y nos alientas y nos apoyas constantemente. No es fácil profundizar y enraizarnos cada día más en la convicción de que siempre nos apoyas y que a pesar de todas las circunstancias, incluso negativas, nos das la mano y nunca nos darás la espalda. La perseverancia es esencial siempre queremos mantenernos constantemente firmes en ti. Escuchemos esta bonita historia.

El bambú japonés: Érase una vez dos agricultores que, camino al mercado, se pararon en el puesto del viejo vendedor de semillas sorprendidos por unas que nunca habían visto antes.

- Mercader, ¿qué semillas son estas? —preguntó uno de ellos.

- Son semillas de bambú y son muy especiales —contestó el mercader.

- ¿Y por qué son tan especiales? — indagó el otro.

- Es difícil de explicar. Llévenlas y luego ya verán ustedes mismos. Además, sólo necesitan agua y abono — les respondió.

Los dos agricultores, curiosos e intrigados, decidieron llevarse un puñado cada uno. ¿Cuál sería el secreto que escondían? ¿En qué se convertirían?

Una vez en sus tierras, los agricultores las plantaron y siguiendo las indicaciones del mercader, empezaron a regarlas y a abonarlas con dedicación. Pero pasaban los días, las semanas y los meses y, mientras las demás semillas ya habían crecido (y sus plantas dado sus frutos), las de bambú no germinaban, no pasaba nada.

Entonces, uno de los agricultores, muy enfadado de estar trabajando en vano, le dijo al otro:

- Aquel viejo mercader nos engañó. ¡De estas semillas jamás saldrá nada!

Y entonces, preso de la rabia, decidió dejar de cuidarlas. Aun así, y aunque tampoco daba saltos de alegría, su amigo decidió que seguiría regando y abonando las semillas como un último acto de fe y porque, al estar dentro de su rutina, no le costaba mayores sacrificios.

Siguieron pasaron los meses. Y luego un año entero. Y dos, y tres… Hasta siete — sí, siete — cuando entonces, sucedió la magia y, en sólo seis semanas, el bambú creció, creció y creció… hasta los 30 metros. ¿Cómo era posible que tardara siete años en germinar y que en sólo seis semanas pudiera alcanzar ese gran tamaño? ¿Era eso viable?

Pues claro que no. En realidad, las semillas necesitaron siete años y seis semanas. En los siete primeros años, el bambú tuvo que generar un sistema de raíces complejo y necesario para luego poder crecer de una forma tan rápida. No estaba inactivo, estaba preparándose.

Esta historia que acabamos de oír, intenta enseñarnos la fuerza de la perseverancia. Sin ella desistiríamos siempre y estaríamos desmotivados porque nunca llegaríamos a la meta, sin embargo, empezar a caminar es ya empezar a poseer la meta y alcanzar los objetivos.

Jesús enséñanos a no precipitarnos, a reconocer que los procesos de crecimiento necesitan su tiempo, ellos tienen su ritmo y cada uno de nosotros tenemos que conocer y respetar nuestros ritmos y los ritmos de los demás.

Tú nos enseñaste que todo tiene su tiempo y que las prisas y las precipitaciones no llevan a ningún lado. Hay que esperar el tiempo oportuno. En la parábola del trigo y la cizaña nos pediste no precipitarnos y no cortar las platitas apenas crecidas para no cargarnos junto a la cizaña el grano bueno. Paciencia y confianza. No es posible apresurar las cosas, porque todo sucede en el momento en que está listo para hacerlo; si lo hiciéramos acabaríamos como el otro agricultor de la historia que por precipitado y ansioso destruyó la obra de crecimiento del bambú. No aceleremos el proceso, cada cual tenemos nuestro ritmo. Ayúdanos a aceptarlo Jesús. Amén

 

sábado, 11 de enero de 2025


 


 

ACCIÓN DE GRACIAS

Andar por la vida portando tu mensaje y buena noticia; andar erguido y feliz a pesar de las inclemencias del camino, de las tormentas y contratiempos; andar a plena luz sin miedo a ser reconocido como testigo tuyo aquí y ahora.

Detener el paso y descansar de cargas y agobios; dialogar y compartir cada día con quienes van y vienen; volver a salir y agradecer el camino y sus historias; reiniciar la marcha y vivir las costumbres y las sorpresas...

Ser consciente de lo que has puesto a nuestro lado; mirar atentamente en todas las direcciones sin olvidar el horizonte, y contemplar el cielo abierto, ya para siempre, con sus luces, silencios y voces...

Hoy y cada día, protegido por tu manto y sombra, me siento más hijo, más bautizado, más ligero, más lleno de alegría, más encontrado, más enviado y amado.

Amén

                               2025 CICLO C

         FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

Hoy celebramos la fiesta del bautismo de Jesús. El Evangelio nos cuenta que el ministerio de Juan el Bautista había generado una gran expectación en el pueblo, signo de la autenticidad de las palabras del profeta. Tanto que no pocos esperaban que él fuera el Esperado prometido. Juan aclaró puntualmente que no era él, sino que tenía que anunciar que el Esperado estaba presente y que tenía un bautismo más grande que el suyo, porque bautizaría en Espíritu Santo y fuego. Sin embargo, sorpresa de sorpresas, Lucas nos dice que, Jesús pasó por el bautismo de Juan junto con todos los demás. Y en ese mismo contexto los cielos se abrieron y el Espíritu Santo descendió sobre Él.

Lucas relata lo que sucede después del bautismo: Jesús se quedó orando, y se abrieron los cielos. Maravillosa consecuencia, efecto de la oración: se reza y Dios abre el cielo.

Y del cielo desciende el Espíritu Santo un vuelo de palabras: Tú eres mi Hijo, el amado; en ti me complazco.

HIJO, tal vez la más bella y fuerte de las palabras humanas, que ilumina un vínculo para siempre, la raíz, el cuidado, la alegría, la ternura generadora, el amor que no cede y no retrocede.

AMADO, es la segunda palabra. Antes de responder, digas sí o no, tu nombre para Dios es “amado”. Incondicional, que yo sea amado no depende de mí, por suerte, depende de Él, de Su amor asimétrico e incondicional.

EN TI ME COMPLAZCO, tú eres mi contento. Aquí podemos asomarnos al corazón de Dios: hay en Él un estremecimiento de placer. Un Dios que dice ¡qué bien que estés ahí! Haces que el mundo sea más bello, sólo por existir. Hijo mío, te miro y soy feliz. Soy feliz de ser tu padre.

Así que dejemos de sentirnos bajo observación todo el tiempo; no estamos bajo observación, sino bajo el abrazo.

Esta sorprendente teofanía revela hasta qué extremo llega la solidaridad de Dios. El gesto de Jesús de ser bautizado por Juan está ya contenido en estado embrionario todo lo que será su historia entre los hombres. Su vida será un constante cargar sobre sus hombros los pecados de ellos.

Estamos en el corazón de nuestra fe: Jesús es la bondad, el amor gratuito de Dios por nosotros. Su vida entregada ha cambiado para siempre nuestro destino. Estoy justificado por su amor. He aquí la invitación del Jubileo a caminar por esta vida como «peregrinos de la esperanza».

La esperanza es, pues, saber esperar con confianza ese futuro luminoso que Dios nos ha asegurado. El hombre sin esperanza se vuelve desesperanzado. Pero sólo Dios puede dar una esperanza que no defrauda, porque no engaña. Sólo quien se siente amado sabe que su esperanza no será defraudada. Ha llegado un momento muy oportuno para volver a las fuentes renovadoras de nuestro bautismo. El don que nos ha hecho herederos está siempre ahí, a nuestra disposición. El don es Dios, que nos llama hijos suyos para siempre, herederos de su propia vida inmortal. 

 

miércoles, 8 de enero de 2025


 

2025 ENERO MEDITACIÓN EUCARISTICA

¿ES USTED JESÚS?

Querido Jesús de nuevo estamos aquí contigo al inicio de este año nuevo y queremos sentirnos cerca de ti para que nos acompañes a lo largo de este nuevo año. Tantas veces nos sentimos desprotegidos y como abandonados. Queremos refugiarnos en ti y sentir tu abrazo cálido y suave.

Queremos vivir de acuerdo con tus criterios y valores sabiendo que la generosidad, la amabilidad, la servicialidad son elementos irrenunciables. Donde hay un cristiano, un seguidor tuyo, deberían brillar estos valores irrenunciables. Saber y ser conscientes que somos su presencia en medio del mundo y de la sociedad actual. A pesar de que muchos viven de espaldas a Dios, lo importante es saber que a pesar de todo Dios nos ama a todos y de manera incansable. Escuchemos esta bella historia:

¿Es usted Jesús? Un grupo de vendedores fue a una convención de ventas. Todos les habían prometido a sus esposas que llegarían a tiempo para cenar el viernes por la noche. Sin embargo, la convención terminó un poco tarde, y llegaron retrasados al aeropuerto. Entraron todos con sus billetes y documentos de identidad, corriendo por los pasillos.

De repente, y sin querer, uno de los vendedores tropezó con una mesa, que tenía una canasta de manzanas. Las manzanas salieron volando por todas partes. Sin detenerse, ni voltear para atrás, los vendedores siguieron corriendo, y apenas alcanzaron a subirse al avión. Todos menos uno. Este se detuvo, respiró hondo, y experimentó un sentimiento de compasión por la dueña del puesto de manzanas. Les dijo a sus amigos que siguieran sin él, y le pidió a uno de ellos, que al llegar llamara a su esposa y le explicara que iba a llegar en un vuelo más tarde.

Luego, se regresó a la terminal, y se encontró con todas las manzanas tiradas por el suelo. Su sorpresa fue enorme, al darse cuenta de que la dueña del puesto era una niña ciega. La encontró llorando, con enormes lágrimas corriendo por sus mejillas. Tanteaba el piso, tratando en vano de recoger las manzanas, mientras la multitud pasaba, vertiginosa, sin detenerse; sin importarle su desdicha.

El hombre se arrodilló junto con ella, recogió las manzanas, las metió a la canasta y le ayudó a montar el puesto nuevamente. Mientras lo hacía, se dio cuenta de que muchas se habían golpeado y estaban maltratadas. Las tomó y las puso en otra canasta. Cuando terminó, sacó su cartera y le dijo a la niña:

- Toma, por favor, este dinero por el daño que hicimos. ¿Estás bien?

Ella, llorando, asintió con la cabeza. El continuó, diciéndole:

- Espero no haber arruinado tu día. Conforme el vendedor empezó a alejarse, la niña le gritó:

- Señor...

Él se detuvo, y volteó a mirar esos ojos ciegos. Ella continuó:

- ¿Es usted Jesús?

Él se paró en seco y dio varias vueltas, antes de dirigirse a abordar otro vuelo, con esa pregunta quemándole y vibrando en su alma: "¿Es usted Jesús?"

A nosotros nos ha sucedido alguna vez que nos hayan confundido con Jesús. Te pedimos Señor que nos hagas fuertes y responsables en ser tus testigos, porque ese es nuestro destino. Testificar que tú nos amas y que ese amor nos hacer vivir de manera diferente y autentica. Deberíamos parecemos tanto a Jesús que la gente pudiera descubrir su presencia a través de nosotros. Parecernos tanto a Jesús en un mundo que está ciego a Su Amor, Su Vida y Su Gracia. Si decimos que conocemos a Jesús, deberíamos vivir y actuar como lo haría Él.

Pero para ello tenemos que conocer más intensamente a Jesús. Conocerlo es mucho más que citar los Evangelios e ir a la Iglesia. Es, en realidad, vivir Su Palabra cada día. Identificarnos con su vida y sus palabras y sus gestos. Sería ser capaces de traer en el presente y en la vida de nuestros hermanos su aroma, su mirada, sus abrazos, su misericordia. Cada uno de nosotros somos la niña de sus ojos, aun cuando hayamos sido golpeados por las caídas. Él dejó todo y asumió nuestra carne y nos recogió a ti y a mí en su regazo, y pagó por nuestra fruta dañada. Empecemos a vivir como si valiéramos el precio que Él pagó. Pero empecemos hoy, porque el futuro se construye desde ahora. Amén.

lunes, 6 de enero de 2025

2025 CICLO C TIEMPO DE NAVIDAD.

EPIFANÍA DEL SEÑOR

En esta solemnidad de la Epifanía, celebramos la manifestación de Dios. Una manifestación no sólo a Israel, el pueblo elegido, sino a toda la humanidad, representada aquí por los Magos de Oriente que llegan a Belén para adorar al Rey de los judíos.

El evangelista nos recuerda la universalidad del Dios que Jesús, desde su nacimiento, nos revela. La salvación de Dios no conoce límites. Su amor por la humanidad no conoce fronteras.

Mateo relata el episodio de los Magos. No nos da mucha información sobre ellos. Sólo nos dice que eran Magos y que venían de Oriente, por tanto, no eran judíos, sino paganos que tenían otros dioses.

Podríamos preguntamos: ¿por qué son los Magos los que vienen a adorar al Hijo de Dios en nombre de todos los pueblos del mundo? Los magos pueden ser personajes con grandes conocimientos en diversos campos, como la astronomía y la astrología, así como a personas con gran sabiduría religiosa y filosófica. Fue esta sabiduría la que les permitió percibir en el lenguaje de la estrella un mensaje de esperanza y partir en busca de la verdad, en busca del Dios verdadero. Solo les bastó la aparición de una misteriosa estrella para ponerse en camino, sin saber con total certeza adónde los llevaría.

Su camino de búsqueda fue largo y probablemente lleno de dificultades, pero mereció la pena, «al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría»; aquellos buscadores habían comprendido, y nosotros con ellos, que toda su ciencia y creencias no eran nada ante este Dios único, tan poderoso en su amor por la humanidad que llega a hacerse uno de ellos, un niño pequeño, pobre y vulnerable. Y este amor les conmueve «y cayendo de rodillas lo adoraron». Ellos, los grandes sabios, los magos poderosos, reconocieron en este niño frágil a la Sabiduría.

Los Magos de Oriente representan a la humanidad que se pone en camino hacia Cristo, inaugurando una procesión que recorre toda la historia. No representan simplemente a personas que ya han encontrado el camino que conduce a Cristo. Representan el anhelo interior del espíritu humano, la marcha de las religiones y de la razón humana hacia Cristo.

Hoy apenas tenemos tiempo para detenernos a contemplar despacio las estrellas. Probablemente no es solo un asunto de tiempo. Pertenecemos a una época en la que es más fácil ver la oscuridad de la noche que los puntos luminosos que brillan en medio de cualquier tiniebla.

A pesar de todos los fracasos y frustraciones, el hombre vuelve a esperar, vuelve a ponerse en marcha; hay algo que lo llama una y otra vez a la vida y a la esperanza. Hay siempre una estrella que vuelve a encenderse. Para los creyentes, esa estrella conduce siempre a Jesús. Los cristianos creemos que el mundo no es «un caso desesperado». No está en completa tiniebla. El mundo está orientado hacia su salvación. Dios será un día el fin del exilio y las tinieblas. Luz total. Hoy solo lo vemos en una humilde estrella que nos guía hacia Belén.

 

 

Misa Solemne con motivo de la clausura del 70 aniversario de la erección canónica de nuestra parroquia